Itongadol/Agencia AJN.- La Corte Suprema de Justicia de Israel anuló este miércoles la decisión del gobierno de cerrar la emisora militar Galei Tzahal (Army Radio) al considerar que la medida estuvo motivada por un intento indebido de influir en sus contenidos editoriales.
El fallo, adoptado por unanimidad por un panel de tres jueces, aceptó los recursos presentados contra la decisión aprobada por el gabinete en diciembre pasado y convirtió en permanente la orden provisoria que había suspendido el cierre en febrero.
Los magistrados Daphne Barak-Erez, Alex Stein y Yechiel Kasher coincidieron en que el cierre de la emisora no sería ilegítimo en sí mismo, pero concluyeron que las pruebas demostraban que el gobierno buscó sancionar al medio por una cobertura considerada crítica hacia las autoridades.
En el fallo principal, Kasher sostuvo que “es inconcebible que alguien con autoridad gubernamental decida que, como no le gusta lo que dice un medio de comunicación, hay que apagarle el micrófono”. Y agregó: “Un gobierno que actúa de esa manera es claramente antidemocrático”.
La decisión judicial se produjo tras analizar diversos documentos relacionados con el proceso que impulsó el cierre de la emisora, fundada hace 76 años y dependiente de las Fuerzas de Defensa de Israel.
El juez Stein, en una opinión concurrente, rechazó el argumento de que cualquier intento de cerrar la emisora constituya necesariamente un ataque a la libertad de expresión. Sin embargo, afirmó que en este caso resultaba evidente que el gobierno actuó con una motivación impropia destinada a influir en la línea editorial de la radio.
Entre los elementos considerados por el tribunal figuró un memorando enviado por el ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, al ministro de Defensa, Israel Katz. En ese documento, Karhi acusaba a la emisora de exponer a los soldados a contenidos que “no solo no los apoyan, sino que a veces critican duramente sus acciones”.
Por su parte, la jueza Barak-Erez señaló que la decisión también estuvo afectada por graves fallas de procedimiento. Según indicó, no existían pruebas suficientes que respaldaran las acusaciones de parcialidad contra la emisora y varios de los funcionarios involucrados en el proceso presentaban una posición previa que comprometía su imparcialidad.
“No está prohibido que un funcionario público tenga una opinión previa sobre un tema, pero no puede mantener un prejuicio cerrado que convierta el proceso de toma de decisiones en una mera formalidad vacía”, afirmó.
La resolución representa un revés para el gobierno israelí y garantiza la continuidad de Galei Tzahal, una de las emisoras más influyentes del país, cuya programación combina información militar, actualidad política y contenidos culturales.

