Itongadol/Agencia AJN.- Los empleados del Aeropuerto Internacional Ben Gurión dejaron sus puestos sin cubrir en plena temporada alta de viajes, en una aparente huelga sorpresa ante las quejas de los trabajadores por la falta de personal para atender a los pasajeros.
Según múltiples informes publicados en los medios de comunicación hebreos, los pilotos y las aerolíneas fueron informados de que el aeropuerto podría cerrar debido a la interrupción de las tareas. Al menos un vuelo ya tuvo que dar media vuelta en pleno vuelo y se espera que decenas más hagan lo mismo, según los informes.
En un comunicado, la Autoridad de Aeropuertos de Israel exigió a los empleados que regresen a sus puestos de trabajo y amenazó con emprender acciones legales contra el sindicato de trabajadores aeroportuarios.
A su vez, funcionarios del Ministerio de Transporte citados por el sitio de noticias Ynet afirmaron que ‘‘rodarán cabezas y los trabajadores se irán a casa’’ si la interrupción de las tareas es efectivamente una huelga.
Se esperaba que este jueves utilicen el aeropuerto un récord de 107.000 pasajeros a bordo de 600 vuelos, la cifra más alta del último año. Imágenes difundidas muestran la sala de partidas repleta de pasajeros que esperan pasar por los controles de seguridad y realizar el check-in.
La interrupción de las tareas se produce un día después de que la ministra de Transporte, Miri Regev, altos funcionarios del ministerio y el primer ministro Benjamín Netanyahu visitaran el aeropuerto para reunirse con trabajadores y pasajeros, según un comunicado difundido ayer por la Autoridad de Aeropuertos de Israel.
Regev y altos funcionarios del Ministerio de Transporte abandonaron ayer Israel para realizar un viaje de siete días a Marruecos, que su portavoz Dudu Sassi describió al diario económico TheMarker como ‘‘privado’’. Fuentes del ministerio citadas por el periódico aseveraron que Regev y su comitiva visitarían las tumbas de rabinos.

