Itongadol/Agencia AJN.- La Liga Antidifamación (ADL, por sus siglas en inglés) publicó dos nuevos informes en los que advierte que el antisemitismo en universidades y colegios de Estados Unidos ya no se limita a protestas o campamentos estudiantiles, sino que también se manifiesta dentro de las aulas, los programas académicos y las redes de docentes.
Junto con los informes, la organización lanzó un nuevo mecanismo de denuncia confidencial denominado Campus Classroom Reporting (CCR), destinado a estudiantes, profesores y personal universitario que deseen reportar situaciones de antisemitismo o sesgo ideológico en el ámbito académico.
Según el estudio titulado Antisemitism Among Faculty and in the Classroom: Trends, Patterns and Institutional Dynamics, se identificaron casos en los que docentes incorporaron narrativas favorables a organizaciones terroristas en los contenidos de clase, ofrecieron créditos académicos por participar en manifestaciones antiisraelíes o señalaron directamente a estudiantes judíos e israelíes durante las actividades académicas.
Un segundo informe, The Faculty Factor: Inside the Networks Driving Anti-Israel and Anti-Zionist Activism on Campus, analiza el papel de redes organizadas de profesores y sindicatos universitarios que, según la ADL, fortalecieron sus vínculos con grupos estudiantiles antiisraelíes tras la ola de protestas universitarias de 2024.
La organización informó que registró 1.694 incidentes antisemitas en campus universitarios estadounidenses durante 2024 y otros 583 en lo que va de 2025. Aunque los incidentes públicos disminuyeron, la ADL sostiene que persiste un clima hostil para estudiantes judíos e israelíes dentro de las instituciones académicas.
Entre los ejemplos citados figura una declaración atribuida a un profesor de la Universidad de California en Irvine, quien calificó el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023 como un “regalo de Alá para el mundo” y una “oportunidad de oro”. El informe también recuerda que un profesor de la Universidad de Cornell afirmó públicamente sentirse “exaltado” por los ataques.
La ADL asegura además que algunos estudiantes fueron responsabilizados en clase por las acciones del Estado de Israel o por haber realizado el servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel. Entre los casos mencionados se encuentra el de un estudiante israelí de la Universidad de Columbia que habría sido llamado por un profesor “uno de los asesinos”.
Los informes también sostienen que diversas materias en universidades como Princeton, Stanford, Northwestern y Berkeley presentan cuestiones políticas relacionadas con Israel y el sionismo como hechos establecidos, sin exponer otras perspectivas.
Asimismo, la organización denunció que en algunos casos se otorgaron puntos adicionales por asistir a protestas antiisraelíes o que se suspendieron clases para permitir la participación en manifestaciones.
Respecto al rol del profesorado, la ADL afirma que organizaciones como Faculty and Staff for Justice in Palestine (FSJP), con más de 130 capítulos universitarios, utilizaron su influencia institucional para respaldar a grupos estudiantiles y promover campañas de boicot contra Israel.
El director ejecutivo de la ADL, Jonathan Greenblatt, aseguró que las universidades no pueden afirmar que combaten seriamente el antisemitismo “si ignoran lo que ocurre dentro de las aulas y en los órganos de gobierno académico”.
Con el nuevo sistema de denuncias, la organización busca facilitar la identificación de casos de antisemitismo en entornos académicos y recopilar información sobre tendencias que, según sostiene, suelen permanecer ocultas dentro de las instituciones educativas.
Fuente: The Times of Israel

