Itongadol/Agencia AJN.- Quantum Art y Classiq negocian salir a bolsa en Wall Street mediante fusiones con compañías de adquisición con propósito especial (SPAC), con valoraciones de entre 2.000 y 5.000 millones de dólares, impulsadas por el creciente entusiasmo de los inversores por la computación cuántica.
Según un informe publicado por Calcalist, ambas empresas mantienen negociaciones avanzadas para cotizar en bolsa a través de este mecanismo. A su vez, múltiples fuentes cercanas a las conversaciones indicaron que existen alrededor de 30 SPAC en busca de objetivos de adquisición en el sector de la computación cuántica, incluida la SPAC israelí fundada por Tom Livne y Eyal Waldman, que recientemente recaudó 172 millones de dólares. Ninguna de las dos compañías quiso hacer comentarios.
Quantum Art, que desarrolla una computadora cuántica de escala completa basada en tecnología de iones atrapados, es la que se encuentra más avanzada en el proceso.
Por su parte, Classiq, que desarrolla un sistema operativo para computadoras cuánticas con la aspiración de convertirse en el equivalente a Microsoft Windows para la industria, también evalúa realizar primero una ronda privada previa a la oferta pública inicial (IPO) y luego una salida tradicional a bolsa, un proceso más largo que una SPAC, pero que podría traducirse en una valoración más elevada.
Ambas empresas ya trabajan con bancos de inversión y se espera una decisión en las próximas semanas. Si los planes prosperan, Quantum Art podría convertirse en la primera empresa israelí de computación cuántica en cotizar en Wall Street, posiblemente antes de que finalice 2026.
Quantum Art
La empresa fue fundada en 2022 como una escisión del grupo de investigación del profesor Roee Ozeri, del Instituto Weizmann de Ciencias.
Su equipo fundador está integrado por Tal David (CEO), Amit Ben Kish (director de Tecnología) y el propio Ozeri (director Científico). La compañía desarrolló tecnologías propias para implementar puertas cuánticas de múltiples qubits, arquitecturas modulares escalables y sistemas avanzados de corrección de errores.
En abril amplió su ronda Serie A hasta 140 millones de dólares, elevando la financiación total a aproximadamente 200 millones de dólares.
Entre sus inversores israelíes figuran Entrée Capital, QBeat, Vertex, StageOne, Disruptive AI, Amiti Ventures y Harel Insurance.
Classiq
Classiq fue fundada en 2020 por los graduados del programa Talpiot Nir Minerbi y Amir Naveh, junto con Yehuda Naveh, exintegrante del equipo de computación cuántica de IBM.
A diferencia de Quantum Art, no desarrolla hardware cuántico, sino un sistema operativo capaz de funcionar sobre distintas plataformas de computación cuántica, un segmento con pocos competidores que podría convertirse en un estándar de la industria.
A finales de 2025 recaudó 30 millones de dólares, alcanzando también cerca de 200 millones de dólares en financiación acumulada.
Entre sus inversores figuran AMD, Qualcomm, IonQ y SoftBank. Además, mantiene colaboraciones con Nvidia, Microsoft y AWS, y se estima que genera decenas de millones de dólares en ingresos anuales gracias a clientes como Comcast, BMW, Rolls-Royce, Citi y Toshiba.
La empresa emplea a unas 100 personas, de las cuales aproximadamente 75 trabajan en Israel.
Las salidas a bolsa de empresas cuánticas viven un auge
Las fusiones mediante SPAC se convirtieron en una de las vías preferidas para que las compañías de computación cuántica accedan a los mercados bursátiles.
Desde comienzos de 2026, cinco startups cuánticas ya salieron a bolsa mediante este mecanismo y otras cinco se encuentran en fases avanzadas del mismo proceso.
En conjunto, estas compañías cotizadas suman una valoración cercana a 70.000 millones de dólares. La mayoría está valuada entre 1.000 y 3.000 millones de dólares, aunque dos competidores de Quantum Art basados en tecnología de iones atrapados, IonQ y Quantinuum, alcanzan valoraciones cercanas a 20.000 millones de dólares cada uno.
Quantum Art aún no genera ingresos significativos, por lo que no se espera que alcance esas cifras, aunque busca aprovechar el creciente interés de los inversores por esta tecnología.
Israel fortalece su ecosistema cuántico
Israel es considerado uno de los principales ecosistemas mundiales de computación cuántica, a pesar de que todavía no logró trasladar su liderazgo científico a grandes éxitos en los mercados públicos.
Actualmente operan en el país unas 20 startups cuánticas, de un total aproximado de 270 en todo el mundo, muchas de ellas surgidas de investigaciones del Instituto Weizmann y del Technion (el Instituto Tecnológico de Israel).
Hasta el momento, las startups israelíes del sector captaron alrededor de 800 millones de dólares en inversión privada. Una fusión mediante SPAC podría aportar entre 200 y 300 millones de dólares adicionales a cada empresa, fortaleciendo su posición en la carrera por desarrollar computadoras cuánticas comercialmente viables.
Israel ocupa actualmente el quinto lugar mundial en inversión total en empresas cuánticas y el séptimo en fortaleza e innovación del ecosistema.
Solo en 2025, Quantum Art, Quantum Source y Classiq recaudaron en conjunto 500 millones de dólares. Asimismo, diversa fuentes del sector aseguran que Quantum Machines atraviesa actualmente una nueva ronda importante de financiación.
En términos relativos, Israel produce una de las mayores cantidades de startups cuánticas por habitante: aproximadamente una de cada 300 startups israelíes trabaja en computación cuántica, frente a una de cada 2.000 en Estados Unidos.
Aunque las SPAC quedaron estigmatizadas tras el desplome del mercado en 2021, volvieron a ganar protagonismo entre las empresas cuánticas, cuyas elevadas valoraciones se basan principalmente en las expectativas de avances tecnológicos futuros y no en sus ingresos actuales. Un ejemplo es Rigetti Computing, valuada en unos 7.000 millones de dólares pese a generar apenas 7 millones de dólares de ingresos anuales.
Fuente: Calcalist.

