Itongadol/Agencia AJN.- Un informe de ciberseguridad destinado a rastrear actividades de espionaje vinculadas a China derivó en una disputa judicial entre Estados Unidos e Israel, luego de que una empresa estadounidense asegurara que fue identificada erróneamente como parte de una red hostil debido a un fallo de inteligencia artificial.
La compañía de medios estadounidense MeetingTV presentó en marzo una demanda ante un tribunal federal del sur de California contra la firma de ciberseguridad Koi Security y sus cuatro fundadores israelíes: Amit Assaraf, Idan Dardikman, Tuval Admoni y Gal Hachamov. En mayo de 2026, la demanda también incorporó a Palo Alto Networks, que había adquirido Koi por varios cientos de millones de dólares un mes antes.
Según la denuncia, el conflicto se originó a fines de diciembre de 2025, cuando Koi Security publicó un informe titulado “DarkSpectre: Unmasking the Threat Actor Behind 8.8 Million Infected Browsers”. El documento analizaba infraestructura digital y actividades atribuidas a un supuesto grupo de espionaje vinculado al Estado chino.
MeetingTV sostiene que, dentro de ese informe, su dominio de internet fue incluido en una lista de Indicadores de Compromiso (IOC, por sus siglas en inglés), lo que lo señalaba como parte de una infraestructura relacionada con operaciones de espionaje chinas.
La empresa afirma que esa clasificación fue completamente errónea y que no surgió de una investigación forense tradicional, sino de una respuesta equivocada generada por un sistema de inteligencia artificial propio de Koi llamado “Wings”. Según la demanda, la firma israelí publicó las conclusiones sin la supervisión humana adecuada ni una verificación suficiente.
MeetingTV asegura que las consecuencias fueron inmediatas. Una vez difundido el informe en la comunidad de ciberseguridad, proveedores de seguridad informática, cortafuegos corporativos y contratistas de defensa comenzaron a bloquear automáticamente el tráfico hacia su sitio web y sus aplicaciones.
La compañía describe una caída drástica de su visibilidad en internet, interrupciones operativas y graves daños económicos y reputacionales que, según sostiene, pusieron en riesgo la continuidad de su negocio.
Posteriormente, Koi Security actualizó el informe y aclaró que una revisión posterior no encontró evidencia que vinculara el dominio de MeetingTV con actividades maliciosas relacionadas con China. Sin embargo, la empresa demandante argumenta que para entonces el daño ya era irreversible.
Tanto Palo Alto Networks como Koi Security rechazan las acusaciones. Las compañías sostienen que el informe formaba parte de un análisis amplio de inteligencia sobre amenazas cibernéticas y que nunca constituyó una acusación directa de conducta criminal contra MeetingTV.
La semana pasada, Palo Alto Networks presentó una solicitud para desestimar la demanda. En su argumentación, la empresa señaló que el informe no acusaba a MeetingTV de colaborar deliberadamente con hackers ni de participar en actividades ilícitas, sino que analizaba infraestructura digital dentro de una investigación de seguridad informática.
“La publicación en cuestión, resultado de una extensa investigación sobre actores de amenazas cibernéticas, se refiere a un asunto de enorme interés público: la seguridad en internet”, argumentó la compañía.
Palo Alto agregó que el informe, disponible públicamente sin restricciones de acceso, identificaba indicadores relacionados con campañas de malware que afectaban a usuarios empresariales de todo el mundo y sostuvo que se trató de una investigación de seguridad, no de un intento de perjudicar comercialmente a otra empresa.
El caso podría convertirse en una de las primeras disputas judiciales de alto perfil centradas en posibles errores de inteligencia artificial dentro de la industria de la ciberseguridad y en la responsabilidad legal derivada de las denominadas “alucinaciones” de los sistemas de IA.
Fuente: CTech

