Itongadol/Agencia AJN.- El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) estaría evaluando trasladar parte de los sistemas operativos de sus bases militares en Bahréin, Kuwait y Arabia Saudita a Israel, con el objetivo de alejarlos del alcance de futuros ataques con misiles y drones iraníes, según informó The Wall Street Journal.
De acuerdo con el reporte, una de las opciones en estudio es la construcción de una nueva base estadounidense en el desierto del Néguev o la ampliación de una de las bases aéreas ya existentes en esa región para albergar un complejo militar norteamericano.
La iniciativa surge después de que instalaciones militares estadounidenses en Medio Oriente sufrieran daños significativos durante el reciente conflicto con Irán. El informe sostiene que al menos 20 emplazamientos estadounidenses fueron alcanzados desde el inicio de la guerra, especialmente la base naval estadounidense ubicada en Bahréin.
La instalación de Bahréin alberga desde hace más de cinco décadas a las principales fuerzas navales estadounidenses desplegadas en Medio Oriente. Según estimaciones citadas por el diario, la reconstrucción de los daños provocados por Irán podría superar los 400 millones de dólares, sin contar gastos adicionales vinculados a la remoción de escombros y la reposición de sistemas de comunicación y control.
Funcionarios estadounidenses citados por el periódico afirmaron que la magnitud de los daños llevó a Washington a revisar su presencia militar en toda la región.
Sin embargo, algunos expertos consideran improbable un retiro completo de Bahréin. El vicealmirante retirado Kevin Donegan, excomandante naval estadounidense en Medio Oriente, señaló que la estrecha alianza entre ambos países hace difícil imaginar una salida total de las fuerzas norteamericanas.
En Israel, la posibilidad de albergar una presencia militar estadounidense permanente cuenta con respaldo de algunos sectores de seguridad. Fuentes citadas por medios israelíes sostienen que una base norteamericana en territorio israelí fortalecería la cooperación estratégica entre ambos países y consolidaría la relación militar a largo plazo.
El informe también señala que una mayor presencia estadounidense en Israel permitiría a Washington tener un acceso más directo al Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC) ubicado en Kiryat Gat, desde donde se supervisan distintas operaciones vinculadas a Gaza y otros escenarios regionales.
Además, el comandante de CENTCOM, el almirante Brad Cooper, tiene previsto visitar Israel en los próximos días para abordar cuestiones relacionadas con el alto el fuego en el Líbano y las futuras líneas de repliegue de las Fuerzas de Defensa de Israel en el sur de ese país.
No obstante, la presencia militar estadounidense en Israel también generó críticas. Durante la guerra con Irán, aeronaves de reabastecimiento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos operaron desde el Aeropuerto Ben Gurion, situación que afectó la flexibilidad operativa del principal aeropuerto israelí y provocó cuestionamientos de autoridades civiles.
Por el momento, Washington no anunció ninguna decisión definitiva sobre un eventual traslado de sus capacidades militares al territorio israelí.

