Científicos del Instituto Tecnológico de Israel lograron detener tumores de cáncer de mama triple negativo en modelos de ratones hembra; las partículas están fabricadas con materiales ya considerados seguros para humanos por organismos reguladores internacionales.
Itongadol/Agencia AJN.- En un importante avance científico, investigadores del Instituto Tecnológico de Israel (conocido como Technion) desarrollaron nanopartículas capaces de tratar tumores agresivos de cáncer de mama “triple negativo” sin necesidad de quimioterapia ni medicamentos, lo que podría allanar el camino hacia un tratamiento libre de sustancias químicas para esta enfermedad potencialmente mortal.
En un estudio revisado por pares y publicado en la revista científica ACS Nano, las nanopartículas desarrolladas en laboratorio lograron detener el crecimiento de los tumores en ratones hembra.
El proyecto fue liderado por la candidata a doctorado Ofri Vizenblit y contó con la colaboración de Rawan Mhajne, bajo la supervisión del profesor adjunto Assaf Zinger, director del Laboratorio de Nanoingeniería Bioinspirada del Technion, perteneciente a la Facultad de Ingeniería Química Wolfson.
“Logramos diseñar nanopartículas que obtuvieron los mismos resultados que algunos tratamientos avanzados de inmunoterapia que se utilizan actualmente. Tuvimos un éxito significativo”, expresó Zinger en una entrevista con el medio de comunicación hebreo The Times of Israel.
Zinger señaló que espera avanzar con esta tecnología hacia ensayos clínicos en seres humanos.
Cómo el cáncer de mama secuestra al organismo
El cáncer de mama triple negativo es una de las formas más agresivas de esta enfermedad. Recibe ese nombre porque carece de tres marcadores celulares específicos: estrógeno, progesterona y una proteína conocida como HER2.
La ausencia de estos marcadores impide tratarlo mediante terapias hormonales convencionales. Sin embargo, puede abordarse con quimioterapia, inmunoterapia y ciertos inhibidores que bloquean la capacidad de las células cancerosas para repararse.
Según la Organización Mundial de la Salud, en 2022 aproximadamente 2,3 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama en todo el mundo y 670.000 murieron a causa de la enfermedad.
En este contexto, la Asociación Israelí contra el Cáncer informó que cada año unas 4.500 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama en Israel y alrededor de 900 fallecen por esta causa.
Aunque el cáncer de mama triple negativo representa aproximadamente el 13% de todos los casos de cáncer de mama, es responsable del 40% de las muertes relacionadas con esta enfermedad, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH).
Zinger explicó que las células cancerosas utilizan diversas estrategias para evadir el sistema inmunitario del paciente. Una de ellas consiste en reclutar glóbulos blancos conocidos como macrófagos, cuya función habitual es combatir bacterias, virus y otras infecciones.
El tumor logra “secuestrar” estos macrófagos para que lo alimenten y favorezcan su crecimiento en lugar de atacarlo.
Las nanopartículas desarrolladas por los investigadores, denominadas MPsomes, se inyectan en el torrente sanguíneo. Luego circulan por el organismo, se concentran alrededor de los tumores y bloquean el acceso de los macrófagos.
De esta manera, otras células del sistema inmunitario pueden llegar al tumor, atacarlo y reducir su tamaño utilizando los mecanismos naturales de defensa del propio cuerpo.
En pruebas preclínicas realizadas en modelos de ratones y cultivos celulares, las MPsomes inhibieron el crecimiento tumoral sin provocar daños observables en órganos vitales.
Los investigadores señalaron que pueden fabricar un litro de estas nanopartículas en apenas una hora. Además, están compuestas por materiales que ya fueron clasificados como seguros por organismos reguladores internacionales, un factor que podría facilitar significativamente la transición hacia ensayos clínicos en humanos.
“Trabajé durante años, pero todavía no encontré un atajo para llegar a los ensayos clínicos. Esa es una de mis mayores frustraciones. Sabemos cómo curar el cáncer en ratones. Ahora debemos concentrarnos en las personas”, afirmó Zinger.
Un enfoque innovador
“Este estudio del equipo de investigación del doctor Assaf Zinger en el Technion adopta un enfoque innovador para tratar el cáncer de mama triple negativo”, destacó el profesor Avi Schroeder, del Departamento de Ingeniería Química del Technion, quien no participó en la investigación.
Según Schroeder, en lugar de centrarse directamente en las células cancerosas, el equipo desarrolló nanopartículas “únicas” que apuntan a las células de apoyo presentes en el entorno tumoral, haciéndolo menos favorable para el crecimiento del cáncer y provocando finalmente la regresión del tumor.
Asimismo, Schroeder aseveró que “estos hallazgos alentadores brindan una nueva esperanza a las pacientes que luchan contra el cáncer de mama y también contra otros tipos de cáncer”.
Actualmente, el grupo de investigación de Zinger trabaja en el desarrollo de otras nanopartículas destinadas al tratamiento de enfermedades neurodegenerativas pediátricas, lesiones cerebrales traumáticas y cáncer de ovario. Además, detalló que gran parte de sus esfuerzos están orientados a la detección temprana del cáncer, “porque el diagnóstico es un procedimiento no invasivo”.
Cuanto antes se detecte la enfermedad, recalcó, mayores son las probabilidades de curación.
“Cada año invito a un guerrero contra el cáncer, alguien que esté luchando contra la enfermedad o que la haya superado, para que hable con mis estudiantes, los motive y los inspire. Eso los conecta con este campo y les muestra para qué están trabajando. Esta es nuestra vocación”, concluyó Zinger.

