Inicio COMUNIDAD EN ACCION Secretaria general de FACCMA: “La identidad judía que consolidan los chicos viviendo una Macabeada es inigualable”

Secretaria general de FACCMA: “La identidad judía que consolidan los chicos viviendo una Macabeada es inigualable”

Por Gustavo Beron
0 Comentarios

Itongadol.- La secretaria general de FACCMA, Verónica Silbergleit, mantuvo una entrevista con ItonGadol para dialogar sobre los preparativos para las Macabeadas en Israel, que se inaugurarán el 1° de julio. “Esta Macabeada con la postergación y la reprogramación, y la baja en la cantidad de la gente, es un logro muy grande. Argentina dice presente con 75 chicos, donde los padres nos los confían porque saben que el propósito es ir, estar, decir presente, y nos escucharon a nosotros convencidos”, destacó.

–No son muchas las damas en las instituciones centrales judías, ¿Qué significa tu presencia en FACCMA?

–Es cierto, vengo a representar a las mujeres, que cada vez son más en las organizaciones, a paso lento, pero se van sumando. Estoy en FACCMA desde 2015, primero como participante y después comprometiéndome, justamente cuando sentí el impacto que tenía sobre la gente, en la vida y en la identidad judía y comunitaria. Cuando lo vi de primera mano en una Macabeada en Berlín en 2015, me puse a pensar de qué manera se puede consolidar o reafirmar el sentimiento de identidad, de lo que uno supone que es el deporte y nada más, cuando no es solo eso.

–Estamos hablando de una Macabeada que se hizo en Berlín por primera vez y que fue un antes y un después.

–Sí, algo muy trascendental para el momento que estábamos viviendo. La inauguración se hizo en el estadio en el que los judíos tenían prohibido participar en los JJ.OO. Fue algo muy fuerte, no solo compartir con la gente, estar en esa Macabeada… y a partir de ahí dije “creo en esto” y empecé a involucrarme. Desde mi club, que es Hacoaj, me propusieron ser el enlace entre la Federación y el club, en tenis en ese momento, y me sumé a la mesa de tenis. Al tiempo pasé a ser secretaria del área, después a la Secretaría de Deportes, luego estuve en el Ejecutivo colaborando en el área de legales, yo soy abogada y ejercí siempre. Además, hace 20 años soy docente en la universidad. Es vocación de servicio, que por ahí uno lo vive tanto en lo académico como en lo comunitario. Y así me fui metiendo cada vez más, y luego cuando asumió Esteban Bluvol en esta presidencia, que van casi tres años y medio, me convoca para ser su secretaria general, con todo lo que eso implica, porque es un cargo que está en muchas áreas de trabajo. Acepté el desafío y venimos haciéndolo bien.

–Tengo una foto tuya también en la DAIA.

–También, es verdad. Tuve un breve paso durante la segunda cadencia de Jorge Knoblovits, ahí me sumé a través de la Asociación de Abogados Judíos, a la que también pertenezco. Toda esa responsabilidad, entendiendo que podía ser un aporte justamente desde mi conocimiento de lo jurídico, porque en DAIA si me convocaban para eso. Estuve un tiempo trabajando ahí con Ale Zucho, con Pedro, con Jorge mismo. Y después se dio que al tomar la Secretaría General en FACCMA y más responsabilidad y tiempo se hizo difícil continuar, pero sigo en contacto, incluso seguí trabajando con el Centro de Estudios Sociales, hicimos actividades juntos. Es estar y poder colaborar desde el lugar en el que estamos, hoy es este.

–¿Qué comunidad estás viendo en la actualidad, con el sombrero de FACCMA?

–Lo que más conocemos o con lo que más trabajamos son las institucione socio–deportivas. El fin del miembro de la comunidad judía fue virando, en general, no solo en lo que es educación, en los clubes, esa es mi percepción. Nosotros notamos que se le da mucha importancia, y por eso lo tomamos con esa responsabilidad, al contenido comunitario en los clubes, porque hoy las familias en algunos casos no pueden. Estoy hablando de la llamada educación no formal, y la federación da un paso muy importante en esa área, en lo no formal, y cada vez más. Hay estudios que comprueban que los miembros de la comunidad hoy viven lo comunitario a través de los clubes, por eso necesitamos redoblar la apuesta, aún viendo que la comunidad con los años afronta dificultades económicas, financieras, de antisemitismo, de asimilación… hay que entenderlo como una situación que hoy ocurre, no como una dificultad.

–¿En la cadencia de ustedes tienen presente el tema de la educación no formal?

–Sí, claro, sin dudas. Quizás para la percepción de la gente la Federación es deportes y Macabedas, pero la Federación tiene un área de cultura con mucho trabajo, que de hecho en los últimos años creció y mucho. Conformamos una nueva Secretaría de Educación, justamente para revisar contenidos de escuelas, y le estamos dando un lugar que antes no es que no tenía, sino que quizás no era necesario en la comunidad. Notamos que necesitamos replantearnos no la misión, pero si las herramientas para poder lograrla. Es un replanteo constante, un desafío muy grande.

–Entrevisté a Esteban Bluvol, el presidente de FACCMA, y lo vi con una posición muy positiva. El lidera FACCMA y me asombró su nivel de compromiso. Creo que la Macabeada de la que van a participar ustedes ahora es el reflejo de ese compromiso, quizás con un número menor de participantes, pero con el doble de lo que valía lo de antes. Ahí noto una cuestión fundamental en la comunidad por parte de FACCMA.

–Sí, es como vos decís. Hay un mensaje claro y hay un propósito que lo tenemos muy identificado y viene desde arriba, desde el presidente, y decanta en todas las demás áreas. Notamos que la gente nos cree lo que decimos. Entendemos que no es lo mismo comprometerse o no comprometerse, que no es lo mismo ser o no ser parte, más en un momento como este. Esta Macabeada con la postergación y la reprogramación, y la baja en la cantidad de la gente, es un logro muy grande. Que Argentina dice presente con delegaciones de adultos y 75 chicos, donde los padres nos confían esos chicos porque saben que el propósito es ir, estar, decir presente, y nos escucharon a nosotros convencidos porque de verdad creemos, te hablo desde lo personal. Yo no te puedo vender nada que no compre, vulgarmente lo digo. Y desde el presidente para abajo, todos quienes hablamos de este tema lo defendemos porque de verdad hay una convicción legitima, real, en que esto le cambia la vida a la gente. Y la identidad que consolidan viviendo una Macabeada la verdad es que es genial. Por eso también insistimos en que los chicos puedan participar en los JCC y anticipar su vivencia macabea, que es como si fuese una Macabeada pero con chicos más chicos y dentro de un país. La sensación es esta, creemos en lo que hacemos y así lo transmitimos, y por eso llega de esa manera a la gente.

–El mundo macabeo acuña el Jazak Veematz. ¿Cómo lo vivís vos? Esa frase después del 7 de octubre redobla su valor.

–Sí. El Jazak Veematz, el More than Never (Más que Nunca) de esta Macabeada. Te aseguró que hay países que no van a estar y se van a arrepentir, y hoy lo sienten así. Argentina va a estar, y esto lo decíamos cuando estábamos armando la delegación, que pasó por todos los estados, por las dudas, por los miedos, convicción, por más números, por menos números, por los que no van… lo decíamos y lo defendíamos, así haya diez participantes Argentina va a estar. Y lo digo sin exagerar.

–Qué seguridad y convicción.

–Creemos en esto, en la importancia que tiene que nuestra gente lo viva, con las dificultades y los miedos que son legítimos de todos, pero en ningún momento dudamos de si había que estar o no. Argentina tenía que estar presente.

– ¿Tenés hijos? ¿Cómo te acompañan tus hijos al estar tan involucrada en lo comunitario?

–Sí, tengo tres hijas, de 22, 20 y 16. Todas mujeres. Y tengo un perro que es macho. Ellas lo viven con naturalidad. Yo creo que en el fuero íntimo se sienten orgullosas, aunque no me lo van a decir y tampoco lo pretendo. Justamente lo que hacemos los que estamos hoy es por nuestros hijos, para que el día de mañana ellas puedan vivir una Macabeada internacional, que yo la tuve a los treinta y pico. Y para que eso pase tiene que haber dirigentes comprometidos que le dediquen tiempo a defender esta causa. Mi sentimiento de responsabilidad es este. Hoy por ahí mis hijas tienen menos tiempo de mamá, pero ven una convicción que es para uno y para el otro, y que por ahí no lo veré yo, pero si ellas. Y hubo tantos que lo hicieron antes que no me lo discuto…

–Y también FACCMA tiene un presidente joven, algo que no pasa en todas las instituciones. El promedio de edad de quienes presiden todavía no está en la edad que correspondería. ¿Qué significa para vos acompañar a un presidente y a una gestión que no deja de ser ejemplificadora?

–Te agradezco el comentario. Yo creo que es real que las generaciones más jóvenes están atendiendo otras urgencias, no es que no quieren estar sino que por ahí lo diario hace que se vean impedidos. Pero en este caso creo que, desde mi punto de vista, las organizaciones deben nutrirse de un capital humano variado. Nosotros tenemos que mirar hacia adelante. Y a nosotros nos pasa que aún siendo jóvenes tenemos que preguntarle a los chicos de 30, porque por ahí creemos que está bien lo que estamos haciendo y estamos equivocados. No manejamos ese lenguaje, entonces si bien en la media somos jóvenes en comparación con otras organizaciones, también somos conscientes de que tenemos que mirar a los que vienen y no a los que vienen de hace 20 años.

–¿Al no ser tan político la gente elije involucrarse en FACCMA?

–Es posible. La Federación está presente en la vida comunitaria de las personas desde que son muy chicas, entonces ya conocen cuál es el objetivo, el funcionamiento, por lo menos como usuarios. Y puede ser que eso hagan que estén muy cerca porque por lo menos saben de oído qué es lo que hacen. No lo sé, pero es una buena pregunta, es una buena incógnita. Lo que sí creo es que en la medida de lo posible, las organizaciones debieran buscar entre sus integrantes población diversa, no solo gente joven.

–De este diálogo me llevo que no solo es gente joven, sino que también le consultan a gente joven. No sé si esto ocurre seguido. Ustedes están más cerca de la gente de 30 que en otras instituciones, que por ahí es un abismo la diferencia.

–Nosotros no nos avergüenza decir voy a consultarlo. Y nos equivocamos muchas veces y entendemos que la equivocación es parte del recorrido. Uno aprende más de los errores que de los aciertos. Pregunto al usuario que a veces no es solo evaluar lo hecho por lo que funcionó, sino más aún en lo que no funcionó. Y para eso tengo que escuchar a otros con su perspectiva.

–¿Cómo estás viviendo como dirigente con tanta responsabilidad las Macabeadas, puntualmente a lo que tiene que ver ser parte de quienes toman decisiones?

–Hay un presidente, hay una secretaria, hay profesionales idóneos, hay una mesa directiva también que trabaja mucho. Y es tomar decisiones. Nos pasó hace poco con Bekeff. Teníamos 300 chicos en Israel en enero y tuvimos que tener Zoom de último momento, tomar decisiones y ver cómo cerrábamos el programa, que los chicos vivieran una buena experiencia, evaluar sus cuestiones de seguridad. Y acá hay disposición, hay criterio, hay escucha también, porque acá no se trata de que la decisión toma uno y el resto acompaña. Hay debate y aprendimos la gimnasia de esto, tomar decisiones sensibles, difíciles, pero siempre con responsabilidad. Lo mismo en relación a la Macabeada. Cuando se confirma la Macabeada para este año, cuando Maccabi Mundial dice que están las condiciones dadas, la Macabeada se hace, también era el debate nuestro como federaciones, ¿Llevamos a nuestra gente? ¿Llevamos a los chicos? ¿De qué manera? Bueno, atrás hay horas de charla y debate, y justamente también la decisión es una responsabilidad. La asumimos acá y si hay algo que no hay, es improvisación. Aseguro que hay un trabajo en equipo sólido y la verdad es que el desafío amerita porque nos tocaron momentos complicados.

–¿Cómo ves al futuro desde tu lugar?

–Creo que los dirigentes, hombres, mujeres, los que estamos hoy en este tiempo, con esta coyuntura, nos tenemos que poner los pantalones largos y atender al desafío que nos toca, que hasta ahora fueron varios y creo que a futuro va a haber más. Creo que los desafíos van a ir sucediéndose cada vez en mayor medida y hay que estar preparados, hay que armar equipo, hay que armarse de gente idónea y estamos trabajando en ese sentido. Si bien la comunidad argentina vive en un marco de libertad y tranquilidad no me quedaría en este momento solo pensando cómoda o sentada. Creo que tenemos que mirar el big picture a nivel regional a nivel mundial qué necesidad tiene la comunidad, no solo acá, sino miremos Europa. Naturalizamos poder vivir de esta manera cuando en el mundo no es así. Estamos hablando de las grandes ciudades de Europa. Nosotros acá estamos para defender la identidad del proyecto y hacerle saber al mundo que somos una comunidad fuerte, inclusiva también, generando actividades porque mucho viene desde el desconocimiento, el suponer que el judío es el enemigo. Tenemos un trabajo serio, real para hacer desde los clubes, desde la federación, en las escuelas, por supuesto, con programas, con la federación hubo campañas no solo de no violencia, sino contra la discriminación, el antisemitismo, tuvimos reuniones con distintas federaciones deportivas.

–El deporte es difícil, el tema del antisemitismo.

–Es una muestra de la vida. Es una muestra de lo cotidiano. El desafío es enorme, te puedo asegurar que hay equipo para enfrentarlo y nosotros generar, y es lo que estamos haciendo, que se involucren desde los clubes, participantes más jóvenes, con otra cabeza, con otra mirada.

–¿Sos optimista en eso?

–Soy optimista, pero no va a caer del cielo. Depende de que nosotros hagamos un trabajo y sigamos haciendo el trabajo que venimos haciendo, que es real, serio y sostenido. Que no se trate de acciones espasmódicas de respondo a una necesidad de un momento acá tiene que haber algo a mediano plazo.

–Cuando se habla de instituciones, valen mucho de las donaciones. Se ha descubierto que hay una generación o dos de jóvenes muy adinerados, que no donan porque no se les enseñó. ¿Hay algo de esto en la vida judía en general? Que va más allá del aporte económico.

–Yo creo que el aporte que hacían nuestros abuelos o nuestros padres, hoy nuestra generación, es excepcional, cuando antes era la regla. Y también, hay casos donde la gente se compromete con su institución, con su comunidad o su club, porque lo ve plasmado en algo tangible, concreto. Aquel que aporta para la mejora de un espacio. Y en nuestro caso, lo que ofrecemos es vivencia, es experiencia de la Federación. Es más difícil todavía llegar a la gente. En algún momento soñábamos con hacer un proyecto de mecenazgo, de apadrinazgo con nuestros chicos y por ahí nos encontramos con paredes de su aporto para las necesidades básicas nos llegaron a responder, que no es cuestionable pero también el consolidar la identidad judía es un es algo real.

–¿Hay posibilidades de que la gente apoye económicamente a FACCMA?

–Y la gente también tiene que saber que tenemos participación de gente en distintas actividades, en actividades acá o afuera, que tienen apoyo económico. Lo que pasa es que los usuarios no los conocen porque también que eso no sea visible, no gusta. Desde la Federación hay apoyo económico en los casos de chicos que no pueden ir a Bekeff, por ejemplo, o en una Macabeada, siempre cuando se trate de juniors, porque nosotros lo que queremos es sembrar la semilla en los jóvenes. Que por ahí es desconocido por el común de la gente, porque el que es ayudado no lo cuenta y nosotros tampoco lo vamos a contar porque no queremos exponer ni a un club ni a una persona. Pero esa ayuda existe y tiene que hacerse de algún fondo.

–¿Estás contenta de ir a la Macabeada?

–Estoy contenta que vamos muchos, que Argentina está, que a pesar de todo está, con todos los obstáculos que pudimos tener, es orgullo, es felicidad. Es sentimiento de realización. Es como coronar un trabajo con un cierre que va a ser, te aseguro, y esta va a ser mi tercer Macabeada Mundial, siempre fui como participante, y esta vez también aparte de colaborar en la previa y el durante, creo que va a tener un significado distinto a todo. Hoy la comunidad no es la misma, el 7 de octubre nos transformó, nos desafió más y necesita que redoblemos la apuesta.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más