Itongadol/Agencia AJN.- Un usuario de redes sociales insultó al legislador porteño Waldo Wolff con una alusión antisemita a la Shoá, el edil lo denunció en la Justicia y, tras una mediación, el agresor accedió a disculparse y visitar el museo alusivo a modo de reparación.

«Estoy satisfecho con el resultado del caso. Es muy bueno que quien profirió ese insulto se haya retractado, que se haga público, que tome conciencia, para que aquellos que se creen que se puede decir cualquier cosa amparados en el anonimato, sepan que en nuestro país el antisemitismo es un delito y aquellos que promovemos la convivencia en redes, promoviendo la discusión, pero con respeto, no vamos a permitir insultos antisemita y los vamos a denunciar», aseguró el diputado a la Agencia AJN.
«Luego de recibir un mensaje antisemita en la red social X, el diputado Waldo Wolff decidió avanzar con una denuncia formal por discriminación y antisemitismo, generando un nuevo hito frente a los discursos de odio en redes sociales», contó un comunicado del diputado.
«En el marco de una discusión política, el usuario Marcelo Fredes agredió a Wolff utilizando la expresión ‘jabón’, una referencia antisemita utilizada históricamente para evocar el hecho que los nazis hacían jabones con (los restos) de los cuerpos de los judíos asesinados», explicó.
«Frente a la agresión antisemita, Wolff decidió impulsar una denuncia formal para marcar un límite claro frente a los discursos de odio y la banalización» de la Shoá, continuó el relato.
«La causa fue impulsada por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 13 (porteña) especializada en discriminación, a cargo de la Dra. Andrea Scanga», la cual «encuadró el hecho dentro de las figuras previstas por el artículo 71 del Código Contravencional de la Ciudad y avanzó con la investigación correspondiente, logrando identificar al autor del mensaje», prosiguió.
Luego se llevó adelante una mediación, en la que Fredes les pidió disculpas a Wolff, la comunidad judía y las «víctimas y descendientes» de la Shoá, y se acordó que hoy participaría en una «jornada de reflexión y capacitación en el Museo» alusivo.
El escrito textual del denunciado es el siguiente:
En una discusión política con el Sr Waldo Wolff, a través de la red X, en búsqueda de manifestar mi desagrado con su pensamiento político, termine mi posteo calificándolo de «jabón» (término utilizado para referenciar el exterminio por parte del nazismo de la comunidad judía en los campos de concentración) …Sentí luego de enviar la respuesta que estaba pasando un límite, pero la bronca me gano y lo deje…
Por lo cual ante la reflexión y el conocimiento de la afectación de mí irracional posteo es que quiero pedir disculpas al señor Wolff, a toda la comunidad judía, a los millones de descendientes del terrible infierno vivido durante la ocupación Nazi por la descalificable adjetivación que utilice, y sobre todo, dejar en claro y poner en debate que los límites de la honra, la humanidad y la no discriminación, son valores que no podemos poner en juego ante cualquier discusión político o de cualquier índole. Además, que la empatía con el otro no solo está en los momentos que ejercemos actos solidarios, sino que en los momentos de fragor donde la intelectualidad de cada individuo pone en juego su pensamiento, tampoco podemos olvidar el respeto a los valores que definen a una sociedad sana y virtuosa, más allá que del otro lado haya una persona que tenga ideales diferentes al de uno.
Espero que los afectados por mis dichos acepten mis disculpas, más allá de comprometerme a participar de una jornada de reflexión y conocimiento, en el Museo del Holocausto de la Ciudad de Buenos Aires.
Saludos.
Marcelo Fredes
DNI 17227634
«El caso constituye un precedente relevante en Argentina porque reafirma que las referencias al exterminio nazi no son bromas ni formas aceptables de discusión política, sino expresiones discriminatorias con consecuencias sociales e institucionales», enfatizó el comunicado.
«En una sociedad democrática y plural como la argentina, el respeto por la diversidad cultural, religiosa y étnica constituye un valor fundamental de convivencia. La libertad de expresión no puede convertirse en una herramienta para promover el odio, la discriminación o la banalización de tragedias históricas» como la Shoá, agregó.
«La decisión de Wolff de denunciar el hecho vuelve a poner sobre la mesa un debate central para la convivencia democrática: el antisemitismo y los discursos de odio no pueden ser naturalizados en redes sociales y son un delito», aseguró el legislador.

