Itongadol/Agencia AJN.- La fuerte apreciación del shekel frente al dólar continúa profundizándose y, según analistas del mercado, uno de los principales factores detrás de esta tendencia es la estrategia adoptada por las instituciones financieras israelíes, que redujeron de manera significativa su exposición al dólar y vendieron enormes cantidades de divisas estadounidenses.
Desde que el tipo de cambio rompió hace un mes la barrera de los 3 shekels por dólar, la moneda israelí siguió fortaleciéndose. El viernes, el dólar cerró por debajo de los 2,94 shekels.
El mercado cambiario israelí está influenciado tanto por factores globales como locales. Entre los elementos internacionales figuran la fortaleza global del dólar, los precios de la energía, la política monetaria de la Reserva Federal estadounidense y el desempeño de Wall Street. A nivel local, pesan las decisiones del Banco de Israel, las tasas de interés, la balanza de pagos y la estabilidad política.
Sin embargo, especialistas sostienen que actualmente el factor más determinante es la actividad de las instituciones financieras israelíes —como fondos de inversión y compañías de seguros—, que administran cada año cerca de 200.000 millones de shekels adicionales y cuyos movimientos tienen fuerte impacto sobre el mercado.
Según datos del Banco de Israel, durante la segunda mitad de 2025 estas instituciones vendieron más de 23.000 millones de dólares, una cifra récord equivalente al 3,5% del PBI israelí. Aunque todavía no existen cifras oficiales para 2026, en el mercado estiman que la tendencia continúa con la misma intensidad.
Detrás de estas ventas masivas hay un cambio de estrategia de largo plazo. Los principales fondos redujeron significativamente su exposición al dólar dentro de sus carteras de inversión. Por ejemplo, Altshuler Shaham bajó su exposición del 22,5% al 17,3%, Harel del 22,3% al 17,6% y More Investment House del 26,5% al 19,2%.
Aun así, las instituciones no están retirando inversiones del exterior, ya que el mercado israelí es demasiado pequeño para absorber el volumen de capital que administran. En consecuencia, recurren a mecanismos de cobertura cambiaria (“hedging”), que actualmente se estima alcanzan unos 90.000 millones de dólares.
Estas operaciones son realizadas parcialmente junto a grandes bancos internacionales, que aumentan su exposición al shekel a cambio de pagos, comprando moneda israelí y vendiendo dólares. Ese mecanismo genera presión adicional sobre la cotización del dólar y favorece la apreciación del shekel.
Además, existe un mecanismo casi automático relacionado con los mercados bursátiles internacionales. Cuando suben las acciones en Wall Street, aumenta el valor de los activos en dólares de las instituciones israelíes, lo que las lleva a vender divisas para evitar incrementar demasiado su exposición cambiaria.
Pese a la fortaleza del shekel, la situación genera preocupación en el sector exportador israelí. Según la Asociación de Fabricantes, más del 50% de la industria del país depende de las exportaciones y sufre el impacto de un dólar cada vez más barato.
El presidente de la entidad, Avraham “Novo” Novogrocki, advirtió que muchas empresas atraviesan una situación crítica porque sus ingresos en dólares pierden valor mientras los costos locales —salarios, electricidad, agua e impuestos— continúan aumentando en shekels.
Datos del primer trimestre muestran que, aunque las exportaciones crecieron un 2% en términos de dólares respecto al mismo período de 2025, medidas en shekels registraron una caída del 12%.
Ante este escenario, los industriales reclaman al Banco de Israel una reducción de tasas de interés de al menos 0,5% y una intervención más activa en el mercado cambiario mediante compras de dólares.
El Banco de Israel, que posee reservas por unos 228.000 millones de dólares, interviene únicamente en circunstancias excepcionales, como ocurrió tras el ataque de Hamás en octubre de 2023.
Actualmente, el mercado prevé dos posibles recortes de tasas durante el próximo año, hasta llegar al 3,5%. El gobernador del Banco de Israel, Amir Yaron, señaló recientemente que si disminuye la tensión regional con Irán podrían habilitarse nuevas bajas de tasas, aunque aclaró que todo dependerá de la evolución económica y geopolítica.
Mientras tanto, la fortaleza estructural de la economía israelí —impulsada por el sector tecnológico y las exportaciones de gas natural— sigue sosteniendo al shekel. Israel mantiene desde hace más de dos décadas un superávit en su balanza de pagos, situación que, según los analistas, continuará fortaleciendo la moneda local mientras esas condiciones se mantengan.
Fuente: Globes

