«Pido que no confundan a los niños y no los pongan nerviosos», declaró la ministra de Educación, Limor Livnat, rechazando quejas de padres que consideraban irresponsable reanudar las clases en medio prácticamente de un estado de guerra en la zona.
Quienes no pensaban por cierto en los dilemas escolares, son aquellos israelíes que optaron por viajar al exterior hasta que se calmen las cosas, o aquéllos que prefirieron viajar a la ciudad balnearia sureña de Eilat, supuestamente lejana de eventuales ataques misilísticos.
Los viajeros son generalmente los habitantes del área metropolitana de Tel Aviv, que en la guerra anterior en 1991 fue la más afectada por los misiles iraquíes.
Humor plástico
Más vale prevenir…
Y en las casas, cada uno deberá elegir dónde resguardarse en caso que se oiga la alarma antiaérea.
En la habitación construida ya especialmente para una situación como la actual, con paredes y ventanas blindadas -como lección del 91-, se convierte en un refugio si es que se puede llegar a él en tres minutos, o en una habitación común que haya sido previamente «sellada» con nylons y cintas aislantes que tapen sus puertas y ventanas, como protección de eventual infiltración de gases letales.
Al menos, hay quienes lo toman con humor.»¿Nylons? ¿Eso nos va a salvar?», se pregunta la gente en broma. «¿Acaso usamos una capa de nylon contra un ataque químico y ponemos dos si el ataque es nuclear?».

