Una nueva lluvia de cohetes Kassam, misiles Grad y morteros atacaron la noche del jueves la zona occidental de Negev, en Israel, horas después de que la Jihad Islámica juró venganza por la muerte de tres de sus líderes en un ataque de la Fuerza Aérea Israelí (FAI).
Un misil Grad disparado por los grupos palestinos desde la Franja de Gaza cayó en el sur de la ciudad de Netivot sin que se registren heridos por el ataque, aunque si causó algunos daños en una sinagoga cercana.
Otro cohete Kassam golpeó un área abierta fuera de Netivot y dos proyectiles de mortero aterrizaron en zonas abiertas en la región de Sha’ar Hanegev.
Durante el mediodía del jueves, cinco cohetes y proyectiles de mortero habían golpeado en el sur de Israel.
En tanto, aviones de la Fuerza Aérea Israelí atacaron un objetivo en el centro de la Franja de Gaza, con un saldo de dos personas muertas.
La Jihad Islámica confirmó que dos de sus miembros murieron en el ataque, y un tercero resultó herido.
Voceros militares del Ejército de Israel informaron que este ataque de los aviones israelíes fue dispuesto después de que los tres palestinos fueron descubiertos "disparando un misil antitanque a una patrulla de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) a lo largo de la valla de seguridad".
El vocero de la Jihad Islámica, Abu Ahmed, prometió que vengará las muertes de sus militantes.
"Nuestros cohetes y nuestra resistencia no se detendrá. Sabemos dónde y cuándo vamos a tomar venganza de esos crímenes", advirtió el portavoz en declaraciones que reproduce el diario The Jerusalem Post en su sitio en Internet.
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