Itongadol/Agencia AJN.- Un francotirador germano-israelí de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ha emprendido acciones legales contra el periódico The Guardian y varios periódicos alemanes por publicar su foto en un artículo sobre crímenes de guerra.
En 2025, The Guardian publicó un artículo sobre el francotirador C., que admitió haber perpetrado asesinatos de civiles junto con un compañero.
En realidad, nunca tuvo la intención de que esos comentarios se hicieran públicos, sino que el periodista y activista palestino Younis Tirawi los publicó, justificando que eran de interés público.
Si bien C. no identificó a su compañero, The Guardian publicó su nombre completo y foto sin confirmación alguna.
«La ubicación de C. y G. se ha rastreado a partir de fotografías y videos tomados por soldados israelíes que mostraban a los dos francotiradores apuntando con sus armas a través de una ventana y un agujero en la pared», escribió.
Sin embargo, G. ni siquiera se encontraba en esa zona en ese momento, ni era compañero de C.
“C. le concedió una entrevista a un activista palestino muy sospechoso que dijo que tenía un propósito completamente diferente y lo grabó cuando supuestamente era off the record. Tuvieron una entrevista de cinco horas, la cortaron a 40 minutos, la editaron engañosamente, y en esa entrevista, C. dice: ‘Mi compañero les disparó a ciertos individuos del clan Doghmosh’”, explicó el abogado de G., Joachim Steinhoefel, a The Jerusalem Post.
“Todo el artículo trata sobre mi cliente, que ni siquiera estaba allí. Tengo declaraciones juradas de sus comandantes en las Fuerzas de Defensa de Israel que dicen que no estaba en el lugar en el momento de los hechos. Simplemente lo inventaron”, añadió.
C. también firmó una declaración jurada en la que afirma que G. no se encontraba en ese momento.
Los periódicos alemanes Der Spiegel, ZDF y Abendzeitung también publicaron extensos artículos con fotos de G. y su nombre sin darle la oportunidad de responder antes.
Como resultado, su identidad se difundió rápidamente en redes sociales, medios alemanes y árabes, con acusaciones de crímenes de guerra y amenazas de muerte.
El grupo alemán de derechos humanos ECCHR presentó una denuncia formal contra C. y G. por el asesinato de civiles en Gaza.
“Imaginen que un tipo que no tiene nada que ver con eso sea expuesto con su nombre y foto como asesino de civiles inocentes, y luego se vuelva viral. Es increíble. Encaja perfectamente con la narrativa antisemita de The Guardian y otros medios de comunicación”, aseguró el letrado.
Otros soldados de la misma unidad también fueron víctimas de divulgación de información personal por parte de Tirawi, con sus nombres completos y fotos.

The Guardian acordó eliminar las menciones a G. y su foto del artículo. Steinhoefel le exigió una indemnización de 100.000 euros.
También solicitó en los tribunales alemanes que se emita una orden judicial contra el grupo periodístico Abendzeitung que les impida a sus periódicos publicar esas declaraciones falsas sobre G.
Su equipo legal destacó el peligro que corre debido a las falsas acusaciones formuladas contra él: ha recibido amenazas en redes sociales y otras plataformas, incluyendo amenazas violentas y publicaciones que mencionan abiertamente su identidad y ubicación, lo que pone en peligro su seguridad.
Steinhoefel argumentó que las pruebas que los periódicos utilizaron para acusarlo de crímenes de guerra no eran fiables y estaban manipuladas y que al publicar datos falsos sobre G., violaban sus derechos personales.
El tribunal decidió dictar una orden judicial provisional contra Abendzeitung Verlags-GmbH y Abendzeitung Digital GmbH, prohibiéndoles publicar o difundir declaraciones difamatorias sobre él.
Su incumplimiento podría resultar en el pago de multas considerables o penas de prisión para los demandados.
El tribunal también les prohibió difundir declaraciones del experto legal Alexander Schwarz, quien sugirió que G. debería ser investigado por crímenes de guerra.
Abendzeitung confirmó que no apelará la decisión del tribunal.
«Lo que estamos presenciando aquí no es solo un completo desprecio por los principios periodísticos básicos, es una caza de brujas antiisraelí casi activista por parte de medios de comunicación como Spiegel, ZDF y otros contra una persona inocente», dijo Steinhoefel, añadiendo que su identificación falsa ha llevado a una «amenaza global casi irreversible» para la seguridad de G.

