Itongadol/Agencia AJN.- Decenas de líderes judíos, ex y actuales primeros ministros, legisladores y diplomáticos de todo el mundo participaron en la Segunda Conferencia Internacional sobre Lucha contra el Antisemitismo «Generación de la Verdad».
El evento fue una iniciativa del Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel, liderado por Amichai Chikli, en el marco del Día Internacional de Conmemoración de la Shoá.
El programa incluyó una gala de Estado a la que asistió el primer ministro, Benjamin Netanyahu, un día de debates con el presidente Isaac Herzog y una sesión especial en la Knesset (Parlamento) con su titular, Amir Ohana.
Entre los principales invitados estuvieron Edi Rama, primer ministro de Albania; Sebastian Kurz, excanciller de Austria; Scott Morrison, ex primer ministro de Australia; János Bóka, ministro de Asuntos Europeos de Hungría; Flávio Bolsonaro, senador y candidato presidencial brasileño; Mike Huckabee, embajador de los Estados Unidos en Israel; y el investigador y autor Gad Saad, junto con destacados intelectuales y representantes de alto nivel de Europa y América y las principales organizaciones judías.
«En el último año, el antisemitismo ha cruzado una línea roja, con decenas de personas asesinadas en todo el mundo simplemente por ser judías. Es hora de dejar de centrarse solo en la defensa y pasar a la ofensiva contra los enemigos del mundo libre, empezando por el islam radical», dijo Chikli en una entrevista con Yedioth Ahronoth.
«Israel está comprometido y seguirá luchando contra el antisemitismo sin compromisos, pero no puede hacerlo solo. Este fue precisamente el propósito de esta conferencia: reunir a decenas de líderes influyentes de todo el mundo para formar una coalición internacional de aliados que ven la realidad con precisión y comprenden que el antisemitismo expresa una ideología asesina que amenaza a todo el mundo libre. Juntos, combatiremos esta amenaza con decisión, valentía y sin complejos», añadió.
«Acabamos de tener un año completamente diferente, con una serie de acontecimientos muy graves: Boulder, Colorado; Manchester; Washington; la playa Bondi en Sídney… Son incidentes muy violentos y traumáticos. Los acontecimientos en Australia reflejan el enfoque de esta conferencia: el hilo conductor de la cumbre es construir una coalición contra el islam radical. Cuando hablamos de antisemitismo letal, sí, existe un creciente antisemitismo en la izquierda y la derecha radicales en los Estados Unidos, pero el antisemitismo más letal proviene de una agenda islamista violenta, como se vio en Australia. Cuatro meses antes del atentado del puente de Sídney, cientos de miles de personas corearon ‘Globalizar la Intifada’ mientras ondeaban banderas de ISIS, Al Qaeda y la OLP. Cuatro meses después, esas consignas se convirtieron en un ataque mortal en el que 15 judíos fueron asesinados», señaló Chikli.
“Invitar al actual primer ministro de Australia (Anthony Albanese) no sería relevante porque no mencionaría en absoluto al ‘islam radical’, así que invitamos al ex primer ministro Scott Morrison. Nos complace la gran participación en la conferencia. Hay una representación muy respetable de varios partidos del Parlamento Europeo”, declaró.
Chikli afirmó que el otorgarle un premio a Leo Terrell, abogado de derechos civiles y presidente del Grupo de Trabajo para Combatir el Antisemitismo del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, expresó su reconocimiento por las políticas más agresivas de la administración Trump, incluyendo la expulsión de estudiantes involucrados en manifestaciones a favor de la organización terrorista palestina Hamás, una postura que contrastó con la de la administración Biden.
Chikli destacó que los asistentes de todo el espectro político respondieron positivamente a las invitaciones: «Esta no es una conferencia de la ONU; el propósito es reunir a fuerzas políticas prominentes que identifican al islam radical como un problema, incluidas influyentes voces intelectuales».
– ¿Qué mensaje surge de esta conferencia?
– La misión central en la lucha contra el antisemitismo es centrarse en el antisemitismo letal, en el islam radical y en combatir conjuntamente al islam extremista.
“No invitamos solo a líderes de derecha. Scott Morrison y Sebastian Kurz representan al centro político. Son voces de centroderecha, no de la extrema derecha. Son voces influyentes del centro y la derecha”, aclaró Chikli.

“Tras el ataque a los aficionados de Maccabi Tel Aviv, un ataque que nuestro servicio de seguridad identificó con antelación, y a pesar de un aumento en las fuerzas (del orden), no hubo una preparación exhaustiva para prevenir esos sucesos. Publicamos un informe detallado que exponía la red de Hamás en los Países Bajos, con todos los actores relevantes y detalles explícitos. Revelamos cómo las organizaciones de la sociedad civil palestina sirven de fachada para las actividades de Hamás y la recaudación de fondos realizada en mezquitas en todo el territorio neerlandés. No les gustó que esa información se hiciera pública. Los alarmó y enfureció, pero estamos muy contentos de haberlo hecho y creemos que el público neerlandés tiene derecho a saberlo”, aseguró.
– ¿Por qué 2025 fue el año más mortífero a pesar del fin de la guerra en Gaza?
– Fue un año marcado por un aumento explosivo del antisemitismo provocado por los acontecimientos del 7 de Octubre. Durante un día, la violenta fantasía palestina del retorno se manifestó: asesinatos en masa, violaciones, saqueos y masacres. Eso desató un inmenso entusiasmo en los círculos propalestinos. Lamentablemente, algunos países, en lugar de actuar contra esa ola de odio, solo la avivaron, liderados por Canadá, Australia, el Reino Unido y Francia, que reconocieron un Estado palestino mientras los rehenes aún estaban en los túneles y la sangre no se había secado. Recompensaron el terrorismo y, no por casualidad, Hamás emitió mensajes oficiales de apoyo y agradecimiento a esos líderes. Aunque no fuera su intención, brindaron un apoyo masivo a Hamás. Por eso trabajamos para construir una amplia coalición contra aquellas organizaciones progresistas que se doblegan ante la amenaza del islam radical en lugar de combatirlo.

