Itongadol/Agencia AJN.- Miembros del kibutz Alumim, la comunidad de la Periferia de Gaza donde el policía Ran Gvili luchó contra terroristas palestinos durante la Masacre del 7 de Octubre antes de ser asesinado y su cuerpo secuestrado, se reunieron esta tarde en Beit Ariela, la biblioteca que está junto a la Plaza de los Rehenes en Tel Aviv para reclamar la entrega del cuerpo del último rehén israelí antes de pasar a la segunda fase del acuerdo de alto el fuego.
“Rani no lo sabe, pero salvó al kibutz y nos construyó una nueva familia. Voy al kibutz Alumim a menudo y la región de la Periferia está comenzando a recuperarse y regresar. Si D’s quiere, crecerá y florecerá”, dijo su padre, Itzik.
La familia habla de él en presente, señalando que hasta que vea su cuerpo, cree que podría seguir vivo.

El exrehén Bar Kuperstein, secuestrado en la Fiesta Nova y liberado en octubre, habló sobre la observancia del Shabat durante su cautiverio y cómo eso le brindó cierta estabilidad emocional.
“En cautiverio, el Shabat era lo más estable que tenía, por más gracioso que suene. En cautiverio no hay día ni noche, no hay sentido del tiempo, pero la santidad del Shabat es algo que te sostiene. No podía rezar en voz alta, así que la plegaria era interior, en silencio, para mí, sin que nadie me oyera. Era el único lugar donde me sentía libre. Eso me ayudaba a no perderme y recordar de dónde vengo y adónde voy”, dijo.
Kuperstein habló sobre la necesidad de cuidarse los unos a los otros y de la familia Gvili, que experimenta la agonía de no tener a su hijo en casa.
Tamir Idan, titular del Consejo Regional de Sdot Negev, se disculpó con la familia por la pérdida de su hijo, pero Itzik le dijo: “Rani fue allí. Fue a luchar. Sabía adónde iba y lo que estaba haciendo. Si volviéramos a ponerlo en esa situación, incluyendo el cautiverio, lo haría cien veces más porque así es Rani. Así es él. Así que no hay necesidad de disculpas”.
Varios miembros de Alumim, que es un kibutz religioso, hablaron de la valentía de Gvili, así como del trauma y la pérdida comunitaria.

