Itongadol/Agencia AJN.- Manifestantes indignados por el deterioro de la economía iraní realizaron una sentada en el Gran Bazar de Teherán, uno de los centros comerciales y políticos más emblemáticos del país, antes de ser dispersados por las fuerzas de seguridad mediante el uso de gases lacrimógenos, según relataron testigos y mostraron videos difundidos en redes sociales.
La protesta tuvo lugar mientras la moneda iraní, el rial, alcanzaba un nuevo mínimo histórico frente al dólar, profundizando una crisis que ya provocó protestas en distintas regiones del país. Comercios del bazar cerraron sus puertas durante la manifestación, que se desarrolló en uno de los pasillos cubiertos del mercado.
De acuerdo con activistas iraníes en el exterior, la violencia asociada a las protestas dejó al menos 35 muertos y más de 1.200 personas detenidas desde el inicio de las manifestaciones. Las autoridades, por su parte, no confirmaron oficialmente estas cifras.
El contexto económico agravó la tensión. El Banco Central de Irán redujo drásticamente las tasas de cambio subsidiadas para importadores y productores, una medida que podría trasladarse rápidamente a los precios de los bienes básicos, afectando aún más a una población golpeada por años de sanciones internacionales y pérdida de poder adquisitivo.
El presidente reformista Masoud Pezeshkian reconoció públicamente la gravedad de la situación. En un discurso televisado, advirtió que la crisis podría superar la capacidad de respuesta del Estado y llamó a una mayor corresponsabilidad social, aunque ordenó investigar al menos uno de los episodios vinculados a las protestas.
Los disturbios se inscriben en una serie de protestas nacionales recurrentes en los últimos años. Tras el impacto económico de la reciente guerra con Israel y el endurecimiento de las sanciones, el rial se desplomó hasta cotizar en diciembre en torno a 1,4 millones por dólar, una cifra que continuó deteriorándose. En la última jornada, la divisa estadounidense llegó a cambiarse por 1,46 millones de riales.

