Itongadol/Agencia AJN.- El cónsul general de Israel en Nueva York, el embajador Ofir Akunis, cuestionó con dureza al alcalde Zohran Mamdani por haber anulado órdenes ejecutivas vinculadas a Israel firmadas por su antecesor, Eric Adams, y advirtió que esas medidas “ponen en peligro inmediato” a los judíos de la ciudad.
“El alcalde de Nueva York dijo que gobernaría para todos, pero está dando pasos peligrosos exactamente en la dirección opuesta”, afirmó Akunis. Según señaló, la revocación de la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Rememoración del Holocausto (IHRA) y el levantamiento de restricciones a boicots contra Israel “representan una amenaza directa a la seguridad de las comunidades judías en Nueva York y pueden derivar en un aumento de ataques antisemitas violentos”.
Horas después de asumir, Mamdani firmó una orden ejecutiva que dejó sin efecto todas las disposiciones adoptadas por Adams a partir del 26 de septiembre de 2024, fecha en la que el entonces alcalde fue imputado en una causa por corrupción, acusación que luego fue desestimada. Entre las medidas anuladas se encuentra una orden firmada en junio de 2025 que reconocía formalmente la definición operativa de antisemitismo de la IHRA.
También quedó sin efecto otra orden ejecutiva, firmada el mes anterior, que prohibía a funcionarios designados por la alcaldía y a empleados de agencias municipales participar en boicots o campañas de desinversión contra Israel. En paralelo, Mamdani aseguró que la Oficina del Alcalde para Combatir el Antisemitismo, creada recientemente por Adams, continuará en funcionamiento.
Las decisiones del nuevo alcalde generaron un fuerte rechazo entre líderes judíos en Estados Unidos. William Daroff, director ejecutivo de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, sostuvo que la cancelación de la adopción de la definición de la IHRA y de otras órdenes destinadas a enfrentar la discriminación antisemita “es una señal preocupante del rumbo que Mamdani pretende imprimirle a la ciudad, apenas un día después de asumir”.
“Ir en esta dirección reduce la capacidad de Nueva York para identificar y responder al antisemitismo en un contexto en el que los incidentes continúan en aumento. La ciudad debería liderar con integridad moral y determinación en la lucha contra el antisemitismo. Esta decisión transmite el mensaje contrario”, advirtió Daroff.
Las críticas también llegaron desde Israel. El ministro de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, Amichai Chikli, acusó a Mamdani de intentar desmantelar deliberadamente los mecanismos institucionales contra el antisemitismo. “No es casualidad que una de sus primeras acciones haya sido intentar cancelar la definición de la IHRA. Sabe muy bien que, según esa definición, él mismo encaja en la categoría de antisemitismo. En lugar de enfrentar la realidad, intenta cambiar las reglas”, afirmó.
Chikli agregó que el alcalde busca levantar la prohibición de boicots contra Israel y borrar declaraciones oficiales de su antecesor, a quien calificó como “un amigo de Israel”, en lo que describió como “un intento sistemático de erosionar la lucha contra el antisemitismo y legitimar posiciones extremistas bajo el pretexto de la justicia social”. En ese marco, advirtió que el hecho de que estas medidas se adopten en Nueva York, la ciudad con la mayor población judía del mundo fuera de Israel, “constituye una señal de alerta grave”.

