Itongadol/Agencia AJN.- Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentan en la ciudad de Lordegan, en el sudoeste de Irán, en un contexto de protestas sostenidas en todo el país por las dificultades económicas.
«Algunos manifestantes comenzaron a lanzar piedras contra edificios administrativos de la ciudad, incluyendo la oficina del gobernador, la mezquita, la Fundación de los Mártires, la municipalidad y bancos», informó la agencia de noticias Fars, añadiendo que la Policía utilizó gas lacrimógeno y un número indeterminado de personas resultó herido.
Por otra parte, un paramilitar voluntario de 21 años de la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria (CGRI, por su sigla en inglés) murió anoche en la ciudad de Kouhdasht, más de 400 kilómetros al sudoeste de Teherán, lo que supone la primera víctima mortal entre las fuerzas de seguridad durante las protestas.
Otros 13 miembros de la Basij y policías resultaron heridos, informó el vicegobernador de Lorestán, Saeed Pourali.
Ello podría marcar el inicio de una respuesta más contundente por parte de la teocracia iraní ante las manifestaciones, que han disminuido en la capital, pero se han extendido a otras provincias.
Por ejemplo, manifestantes incendiaron anoche un edificio en Asadabad, en la provincia occidental de Hamadán, que sería una base de la Basij.
En Dehloran, la gente coró: «Este es el lema nacional: Reza, Reza Pahlavi», en apoyo del exiliado hijo del sha.
En Arak, gritó cánticos contra el régimen, incluyendo: «Basijíes, CGRI, ustedes son el ISIS», por la organziación terrorista internacional Estado Islámico, según imágenes compartidas por IranWire.
Más temprano, manifestantes intentaron irrumpir en un edificio del gobierno local en la sureña provincia de Fars.
Las protestas por la alta inflación y la caída del valor de la moneda local, el rial, comenzaron entre los comerciantes de Teherán el domingo, el martes ya se habían extendido a varias universidades y de ahí al resto del país.

