Itongadol/Agencia AJN.- En un contexto de documentales intensos sobre la invasión a Israel de terroristas palestinos liderados por Hamás en octubre de 2023, el director israelí Doron Eran estrenó un largometraje impactante y conmovedor que narra un relato ficticio del secuestro, cautiverio, fuga y trágica muerte por error de tres rehenes por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza, en diciembre de 2023.
Si bien los personajes de la película llevan nombres diferentes a los de Yotam Haim, Alon Shamriz y Samar Talalka, la historia se hace eco de un momento particularmente doloroso para la sociedad israelí en la guerra de dos años que siguió a la matanza de unas 1.200 personas en el sur de Israel el 7 de octubre. 2023.
“Es un largometraje porque la narrativa tiene más poder para cambiar opiniones, más poder que un documental, y los largometrajes consiguen un público más amplio”, declaró Eran en una entrevista con The Times of Israel.
La película se titula Stay forte, una expresión italiana que significa “mantenete fuerte”, en honor a un tatuaje que tenía en el brazo Haim, un baterista de heavy metal que padecía una enfermedad mental.
Él y Shamriz fueron capturados en el kibutz Kfar Aza. Talalka, quien trabajaba en el turno de fin de semana en el criadero del kibutz, provenía del pueblo beduino de Hura.
Setenta días después de su secuestro, escaparon después de que sus captores murieran en intensos combates con las FDI. Después de cinco días de esconderse en Gaza, mientras intentaban hacerles saber a las tropas que eran rehenes, un soldado abrió fuego contra tres figuras que había identificado erróneamente como una amenaza.
La mayoría de los detalles sobre su cautiverio provienen de una entrevista de la BBC con Wichian Temthong, un trabajador agrícola tailandés del kibutz Kfar Aza que fue liberado en un alto el fuego en noviembre de 2023.
La película comienza con el secuestro de los cuatro y su posterior ingreso a un túnel.
Se ve un refugio sucio, mientras Shamriz usa un trozo roto de sus anteojos, aplastados por sus captores, para raspar un mapa del laberinto de túneles, pensando ya en escapar.
Al principio, Haim se derrumba de incredulidad ante su cautiverio: él y Shamriz, los rehenes judíos, fueron golpeados por sus captores de Hamas.
También hay escenas imaginarias en las que los tres escaparon de sus captores y pasaron cinco días deambulando por el barrio Shejaiya, de la Ciudad de Gaza.
Eran, un veterano del cine de acción y el drama, le aporta a la película una tensión familiar, que puede resultar especialmente difícil para los espectadores familiarizados con el final de esta desgarradora historia.
Cualquiera que haya leído u oído relatos de rehenes liberados experimentará muchos momentos escalofriantemente familiares durante los 108 minutos de la película, y no habrá respiro de la sensación de desesperación y horror.
Eran vio el filme como una misión personal: «el 7 de Octubre ocurrió y simplemente rompió todas las cosas con las que crecí».
“Si tuviera 25 años, iría a luchar a Gaza”, dijo Eran, de 70 años, quien combatió en la Guerra de Iom Kipur, de 1973, y la Primera Guerra del Líbano, de 1982.
En cambio, “pensé: ‘¿cómo me uno a esta guerra desde lo que sé hacer?’”, continuó.
Un invitado a un programa de entrevistas estadounidense que «explicaba» que el 7 de Octubre era una noticia falsa creada por el Mossad convenció a Eran de hacer una película sobre lo que le había ocurrido a su país ese día.

Decidió centrarse en Shamriz, Haim y Talalka cuando escuchó a Iris, la madre de Yotam, llamarlos durante una entrevista “los partisanos de nuestro tiempo”.
“Eso me conectó”, dijo Eran.
Stay forte se filmó en Tiflis, Georgia, donde -según supo- el gobierno ruso había construido túneles entre 20 y 30 metros bajo tierra un siglo antes.
Cuando Eran, su equipo y las familias de los rehenes entraron allí, sintieron una profunda conmoción al comprender lo que habían vivido los cautivos, comentó.
“Nos pusimos a llorar al darnos cuenta de lo difícil que era respirar”, dijo quien desarrolló una infección pulmonar tras semanas de rodaje.
Eran involucró a las tres familias en la producción de la película, considerándolas socias en su misión de compartir con el mundo las historias de sus hijos y la Masacre del 7 de Octubre.
Ahora está promoviendo Stay forte entre los distintos jurados de ceremonias de premios para que la película llegue a manos de los jueces y periodistas que miran las películas para el proceso de nominación.
«La gente tiene que verla y darse cuenta de que había dos judíos y un musulmán juntos en los túneles, cautivos», dijo Eran, que también planea llevar Stay forte a un centenar de cines estadounidenses.
“Mi guerra es estrenarla en las mejores ciudades de los Estados Unidos. Los jóvenes miran películas en los cines y quiero que la vean”, dijo.
Al mismo tiempo, este veterano con 40 años de industria cinematográfica es realista acerca de los desafíos que implica lograr que Stay forte se proyecte en festivales de cine, dado el boicot cultural que están experimentando los cineastas israelíes en todo el mundo.
«Los directores de festivales tienen miedo de que haya lío y protestas», dijo.
El director de un festival de cine alemán le pidió a Eran que eliminara las escenas que hacen referencia a los civiles de Gaza que estuvieron involucrados en los secuestros y el cautiverio de los rehenes.
«Les tenía miedo a las protestas palestinas. Ni siquiera le respondí», dijo.

