Itongadol/Agencia AJN (Por Ronen Bergman y Yuval Rubovitch/Yedioth Ahronoth).- Cuando se supo que un tanque había resultado dañado en la heroica batalla en el puesto de avanzada de Nahal Oz hubo gran preocupación en Israel por el destino de Itai Chen y los miembros de su equipo -el capitán Daniel Peretz, el sargento Tomer Leibowitz y el sargento Matan Angrest-, pero también ansiedad por el destino de un sistema que tan pocos en Israel conocen.
Muy pocos en Israel lo saben, pero en el orden de batalla de Hamás, apodado «Muro de Jericó», se mencionan los «tanques del rey», y el gran interés de esa organización en esos vehículos es evidente.
«El hecho que Hamás esté interesado en el sistema secreto, como sabemos por el plan que tenemos de abril de 2022 -afirmó un exoficial militar de alto rango-, plantea una larga lista de preguntas difíciles: ¿alguien le informó de esto al Cuartel General de Blindados? Si le informaron, ¿qué hicieron con ello? Si no lo hicieron, ¿por qué? ¿Y qué daños se produjeron? ¿Y cómo demonios saben tanto de lo que ocurre en las FDI? Y esto es solo el principio de mi lista.
Cuando el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, asumió el cargo, decidió establecer un equipo encabezado por el mayor general (en reserva) Sami Turgeman, debido a la percepción de muchos de que las investigaciones eran incompletas, carecían de cuestiones esenciales, eran desiguales en su nivel y tendían a otorgarle una importancia excesiva a la División Gaza y a la Inteligencia.
El equipo señaló una serie de asuntos críticos que no se investigaron en absoluto y los marcó con negro. El más importante de ellos, sin duda, es la investigación que no se llevó a cabo sobre el plan de batalla de Hamás, «El Muro de Jericó.» El plan ha caído en manos de Israel varias veces en sus diversas versiones: varias versiones escritas entre 2016 y 2018 y una versión escrita en agosto de 2021, incautada en abril de 2022 y llamada en Israel «El Muro de Jericó». Todo eso no fue suficiente para cambiar el disquete.
El tema surgió en las discusiones de la Comisión Turgeman después de que sus miembros descubrieran nuevos detalles que no se habían revelado en las investigaciones hasta ese momento y se propuso establecer un equipo especial para investigar exclusivamente el asunto del «Muro de Jericó». Sin embargo, cuando la solicitud para establecer dicho equipo se elevó a la Oficina del Jefe de Estado Mayor, no fue aprobada. Es importante señalar que investigar los hechos en sí, más allá del examen de las investigaciones, no forma parte del mandato del comité y, por lo tanto, es lógica la decisión de no investigar la saga del «Muro de Jericó». Esto no significa que ese explosivo asunto deba dejarse abierto.
«Una investigación verdadera y exhaustiva del asunto del ‘Muro de Jericó’, sin cálculos ni pretensiones, podría producir una lista mucho más larga de responsables -estimó una fuente familiarizada con la investigación- y no es seguro que provenga únicamente del sistema de seguridad».
Otra fuente afirmó que el jefe de Estado Mayor decidió establecer dicho equipo, cuyo punto de partida para investigar serían los materiales que reunió y las conclusiones que alcanzó la Comisión Turgeman y su titular.

«El plan para romper el sistema de defensa de la División Gaza», que cayó en manos de Israel en abril de 2022, fue definido por la División Gaza como «inicial», «nuevo» y «sin precedentes en su alcance», a pesar de que la Inteligencia ya contaba con primeras versiones del mismo.
El propósito del plan se define así: «Romper la defensa de la División Gaza para alcanzar las ciudades de la primera línea: Ashkelón, Sderot y Netivot».
Consta de tres partes: la primera, «cruzar la línea del frente», definida como el objetivo crítico más importante. La segunda, «destrucción o neutralización de los principales puestos militares de la división»; y el tercero, «llegada a la primera línea (Ashkelon, Sderot y Netivot) y realización de operaciones de sabotaje».
El plan fue redactado por Raed Saad, jefe del Estado Mayor de Operaciones de Hamás, y consta de 39 páginas clasificadas como «altamente confidencial» por Hamás.
Se trata de un plan del Estado Mayor que abarca todo el frente y toda la organización, cuyo éxito depende de la sorpresa total -como ocurrió el 7 de Octubre- y en él participan casi todas las fuerzas del ala militar, unas 40.000 personas, lideradas por la Nukhva.
La primera etapa consiste en «una infiltración masiva y oportuna de las fuerzas de Hamás en territorio israelí a lo largo de todo el sector, activando todas las formaciones y medios a su disposición: combatientes (Nukhva), equipos de ingeniería, defensa aérea, antitanques, artillería, drones, parapentes y fuerza naval».

