Itongadol/Agencia AJN.- El jefe de gabinete ucraniano, Andriy Yermak, presentó su renuncia después de que su vivienda fuera registrada por agencias anticorrupción, en medio de una creciente crisis política mientras Kiev enfrenta presión de Washington para aceptar los términos de un acuerdo de paz con Rusia.
Las autoridades del Buró Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Anticorrupción (SAPO) confirmaron que el operativo fue autorizado y forma parte de una investigación no especificada. Este mes, ambas agencias habían revelado una pesquisa por un presunto esquema de sobornos de 100 millones de dólares en la compañía estatal de energía atómica, que involucró a exfuncionarios y a un exsocio comercial de Volodymyr Zelensky.
Yermak, de 54 años, confirmó que su apartamento estaba siendo allanado y aseguró que colaborará completamente con los investigadores. Considerado uno de los colaboradores más cercanos de Zelensky desde antes de su carrera política, ha sido una figura central en la estrategia negociadora de Ucrania. También lideraba el equipo encargado de discutir los términos del plan respaldado por Estados Unidos, que incluye demandas rusas sobre territorio y líneas de retirada.
Su salida ocurre en el punto álgido de la mayor crisis política desde el inicio de la invasión rusa. Aunque no fue designado como sospechoso, legisladores opositores y algunos miembros del propio partido gobernante habían exigido su destitución. La oposición, a través del partido Solidaridad Europea, reclamó su salida del equipo negociador, la formación de un nuevo gobierno de coalición y una reunión con Zelensky. “El tema de la paz y el destino de los ucranianos no puede depender de vulnerabilidades personales ni de la reputación dañada de políticos involucrados en un escándalo de corrupción”, señaló el partido en un comunicado.
La tensión política se intensifica mientras Rusia continúa avanzando en varios sectores del frente y asegura estar cerca de capturar la ciudad oriental de Pokrovsk. Vladimir Putin afirmó que un plan de paz de 28 puntos filtrado la semana pasada podría servir de base para futuros acuerdos, pero exigió que Ucrania retire sus tropas de los territorios controlados en el este antes de un alto el fuego. En una entrevista con The Atlantic, Yermak había declarado que “nadie debería contar con que cedamos territorio”.
Dentro del oficialismo, algunos legisladores advierten que el escándalo puede tener consecuencias en las negociaciones. Oleksandr Merezhko dijo a medios locales que la situación podría afectar el diálogo con Washington, mientras que el diputado Bohdan Yeremenko sostuvo que sería “imposible salvar” la posición de Yermak: “No existe una amistad que valga más que un buen nombre”, publicó en redes sociales.
El episodio es seguido de cerca por los socios occidentales de Kiev. Bruselas afirmó que continuará monitoreando la situación, recordando que el combate a la corrupción es un requisito clave para el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea. Durante la guerra, las agencias anticorrupción han intensificado su actividad, aunque aseguran enfrentar presiones de intereses establecidos. Zelensky había limitado temporalmente su independencia en julio, pero dio marcha atrás luego de la reacción pública y las críticas internacionales.

