La coalición, según la radio pública israelí, estará integrada también por el partido de centro Shinui (Cambio) del periodista Tomy Lapid, que el viernes pasado llegó a varios «entendimientos» con el Mafdal, una formación religiosa y ultranacionalista que defiende los asentamientos judíos y se opone a un Estado palestino.
Las conversaciones entre representantes de Sharon y del Mafdal comenzaron en medio de contactos con el Partido Laborista. Sharon y el líder laborista Amram Mitzna celebraron dos rondas de conversaciones y cancelaron una prevista para anoche, al concluir en Israel la jornada del descanso sabático.
¿Siguen las negociaciones’
La televisión pública israelí había informado anoche de que a pesar de la cancelación de esa conferencia, emisarios de Sharon y Mitzna «redactaban» las cuestiones básicas para emprender las negociaciones entre ambos con vistas a un gobierno de unidad. Sin embardo, la radio ha dado esta mañana la idea contraria.
El Partido Shinui no se había adherido esta mañana aún al acuerdo entre el Likud y el Mafdal para incorporarse al Gobierno. El que ha quedado excluido de la coalición es el Partido ultra-ortodoxo Shas, la condición ‘sine qua non’ de Shinui para aliarse con Sharón.
El primer ministro israelí fue reelegido en los comicios parlamentarios del pasado 28 de enero y su bloque Likud consiguió 38 de los 120 escaños de la Cámara Legislativa (Kneset). El Partido Laborista, con apenas 19, es la segunda fuerza política del país.

