Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el sábado haber abatido a dos operativos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano, a quienes atribuyeron intentos de contrabando de armas para la organización.
Según el comunicado militar, las tropas identificaron a los sospechosos mientras trasladaban material bélico y procedieron a neutralizarlos. Las municiones y el equipo hallados en el lugar quedaron a disposición de las autoridades competentes para su análisis e investigación.
La acción se produce días después de una serie de ataques aéreos lanzados por la Fuerza Aérea israelí contra infraestructuras y depósitos de armas del ala élite de Hezbollah, conocida como la Fuerza Radwan. Esos bombardeos, realizados el jueves, incluyeron advertencias previas a civiles en las localidades afectadas para minimizar víctimas no combatientes, según detallaron las FDI.
Fuentes militares explicaron que las operaciones de esta semana no buscan desencadenar una guerra abierta, pero sí representan una escalada orientada a frenar el rearme y la reconstrucción de capacidades militares de Hezbollah que, a juicio de Israel, podrían amenazar su seguridad. “Las acciones apuntan a revertir los avances que Hezbollah ha logrado en los últimos meses y a presionar a todas las partes en el Líbano para que cumplan con la desmilitarización del grupo”, indicaron las fuentes.
El propio jefe del Comando Norte, mayor general Rafi Milo, advirtió días atrás a líderes regionales sobre la necesidad de mantener una postura firme para “atacar, golpear y destruir” a fin de mantener a Hezbollah debilitado.
Por su parte, Hezbollah respondió minimizando las represalias israelíes y reclamando que, si bien Líbano está atado por un alto el fuego, eso no lo obliga a entrar en negociaciones políticas con Israel, en palabras recogidas por agencias internacionales.
Las recientes operaciones apuntan a un objetivo claro de las FDI: impedir que la organización libanesa recupere o modernice su infraestructura militar, especialmente depósitos y redes de túneles, mientras Israel mantiene vigilancia reforzada en la frontera norte. Analistas consideran que, aunque las autoridades israelíes intentan evitar una escalada generalizada, la acumulación de ataques puntuales aumenta la tensión en la región y complica la situación política en Beirut.

