Antiguamente parte del gueto de Kobryn durante la Segunda Guerra Mundial, la sinagoga del siglo XIX funcionó después como fábrica antes de quedar en ruinas. Hasta el momento, los intentos por restaurarla como memorial de la desaparecida comunidad judía local fracasaron.
Itongadol.- Una de las sinagogas más antiguas de Bielorrusia, un edificio del siglo XIX en la ciudad de Kobryn, fue puesta a subasta pública, según informó esta semana el sitio gubernamental Belyorobspetsanya.
La construcción de ladrillo rojo, que en su momento fue el centro de la numerosa comunidad judía de Kobryn, es uno de los últimos vestigios físicos de la vida judía en la ciudad, donde la comunidad llegó a representar la mayoría de la población durante muchos años antes de la Segunda Guerra Mundial.
A lo largo de la guerra, la sinagoga pasó a formar parte del gueto de Kobryn, y junto a sus muros se llevaron a cabo ejecuciones de judíos locales. Tras el Holocausto, se convirtió en la única sinagoga que seguía en pie de las siete que funcionaban en la ciudad.
Nunca volvió a utilizarse para el culto y durante décadas se destinó a fines industriales. En los años 80 albergó una fábrica que producía cerveza y bebidas gaseosas.
Tras la caída de la Unión Soviética, la fábrica cerró y la propiedad pasó a manos del municipio, que luego la transfirió al Museo de Historia Militar Suvórov. El museo planeaba transformar el sitio en un centro cultural y conmemorativo de la comunidad judía de Kobryn, pero el proyecto se estancó debido al mal estado del edificio y a la falta de inversores.
Posteriormente, la propiedad fue adquirida por una empresa privada, Zhilstroykomplekt. El edificio, situado en el número 40 de la calle Pervomayskaya, se levanta sobre un terreno de 1.068 metros cuadrados que incluye un ático y otras construcciones anexas. El comprador también recibirá un terreno cercano de 5,7 hectáreas, destinado exclusivamente a uso religioso.
La venta, sin embargo, presenta complicaciones: la propiedad está sujeta a un embargo estatal que impide modificar su registro, y además está catalogada como sitio de patrimonio cultural protegido. Cualquier restauración deberá contar con la aprobación del Ministerio de Cultura de Bielorrusia.
Una subasta anterior, celebrada en primavera, había fijado un precio inicial de unos 180.000 dólares. Ahora, la nueva puja de apertura se redujo a aproximadamente 72.000 dólares. Las ofertas se cerrarán el 12 de noviembre y la subasta está programada para el 13 de noviembre.
Si llega a venderse, la histórica sinagoga podría recuperar nueva vida, y volver a servir como un lugar de recuerdo para la comunidad judía que alguna vez prosperó en Kobryn.

