Itongadol.- Un líder de una de las milicias que combaten a Hamás en la Franja de Gaza dijo en una entrevista que su grupo forma parte de un proyecto —bautizado por sus impulsores como “The New Gaza” (La Nueva Gaza)— que aspira a reemplazar al movimiento palestino en áreas bajo control israelí. La existencia y el respaldo logístico a cuatro milicias implicadas en esa iniciativa fue reportada por Sky News, que entrevistó a los cabecillas desde bases en el sur de la Franja.
“Hemos creado un proyecto oficial —yo, Yasser Abu Shabab, Rami Halas y Ashraf al Mansi—. Todos apoyamos ‘La Nueva Gaza’. Muy pronto lograremos el control total de la Franja y nos uniremos bajo un mismo paraguas”, dijo Hossam al-Astal en la entrevista, transmitida desde su base en el sur de Gaza. “Muy pronto verán esto por ustedes mismos. Nos convertiremos en la nueva administración de Gaza. No guerra, en paz con todos —no Hamás, no terrorismo”, añadió.
La aparición pública de estas milicias y sus declaraciones coinciden con iniciativas estadounidenses para definir el “día después” en Gaza. Dos días después de la entrevista, Jared Kushner —consejero presidencial estadounidense— dijo que la reconstrucción se iniciaría únicamente en las zonas bajo control israelí y usó el mismo término: “New Gaza”. El Wall Street Journal informó además sobre propuestas para dividir la Franja en dos zonas —una bajo control israelí y otra bajo el mando de Hamás— con la reconstrucción concentrada en la primera, un planteo que ha generado rechazo entre mediadores árabes.
En la práctica, las milicias operan en áreas situadas más allá de la llamada Yellow Line, la franja a la que el IDF se retiró dentro del acuerdo de alto el fuego. Sky News publicó imágenes satelitales que muestran la proximidad entre la base de al-Astal y un puesto del Ejército israelí: “Oigo el sonido de los tanques mientras hablo; quizás están de patrulla, pero no me preocupa. No nos atacan y nosotros no les atacamos. Por medio del coordinador acordamos que es una zona verde, no para ser atacada”, afirmó al-Astal.
Según el testimonio del miliciano, las armas —principalmente fusiles Kalashnikov— procedían en su mayoría del mercado negro dentro de Gaza, pero ahora reciben entregas de munición, vehículos y suministros civiles a través del paso de Kerem Shalom “en coordinación con el IDF”. Al-Astal dijo además que su grupo obtiene vehículos a través de un comerciante árabe-israelí y que algunos automóviles llevan inscripciones en hebreo parcialmente borradas. “Recibimos envíos semanales de ayuda para civiles del campamento”, afirmó, y detalló que actualmente proporcionan “asistencia médica y educativa básica a unas 30 familias”.
Otra milicia del norte, liderada por Rami Halas, confirmó a Sky News que la coordinación con las fuerzas israelíes se realiza indirectamente a través de la Oficina de Coordinación Distrital (DCO) —un cuerpo del Ministerio de Defensa israelí que incluye representantes de la Autoridad Palestina—. Un comandante de la milicia y un responsable del paso de Kerem Shalom corroboraron que la coordinación con Israel es indirecta y que la Autoridad Palestina desempeña un papel relevante en ese canal, aunque la propia AP niega vínculos formales.
Sky News también reportó indicios de respaldo extranjero a las milicias. Un adjunto de Abu Shabab fue fotografiado junto a un vehículo con matrícula de Emiratos Árabes Unidos, y varios emblemas utilizados por las facciones evocan símbolos de grupos respaldados por los Emiratos en Yemen. Al-Astal respondió a preguntas sobre ese posible apoyo: “Dios mediante, con el tiempo todo quedará claro. Sí, hay países árabes que apoyan nuestro proyecto”, dijo.
El propio al-Astal relató episodios personales que, según indicó, explican su enfrentamiento con Hamás: huyó de Gaza en 2010 tras ser perseguido por pertenecer a grupos armados de la Autoridad Palestina; regresó hace dos años y, aseguró, fue condenado a muerte por su supuesta implicación en el asesinato de un miembro de Hamás en Malasia en 2018. También contó que en abril un ataque israelí impactó su tienda y mató a su hija embarazada.
La propuesta de crear zonas diferenciadas en Gaza y la idea de reconstruir solo bajo control israelí han suscitado alarma entre mediadores árabes, que temen que ello cristalice una ocupación de facto o impida la participación del Gobierno palestino. Según fuentes citadas por la prensa, varios países árabes condicionan su implicación a la inclusión de estructuras palestinas representativas en cualquier iniciativa de estabilización y reconstrucción.
Por su parte, el gobierno israelí y los mediadores internacionales han defendido la necesidad de garantizar que cualquier fuerza o administración en Gaza no constituya un riesgo para la seguridad de Israel. En ese marco, la composición de la futura fuerza internacional de estabilización —quién la integraría, su mandato y su financiación— sigue en discusión.

