Inicio MEDIO ORIENTE Tras la aprobación del acuerdo sobre Gaza, primer ministro Netanyahu: «Hamas será desarmado y Gaza será desmilitarizada»

Tras la aprobación del acuerdo sobre Gaza, primer ministro Netanyahu: «Hamas será desarmado y Gaza será desmilitarizada»

Por Gustavo Beron
0 Comentarios

Itongadol.- En un mensaje televisado posterior a la aprobación por parte del gobierno del acuerdo para la liberación de rehenes y el fin de la guerra en la Franja de Gaza, el primer ministro Benjamin Netanyahu defendió la negociación alcanzada y aseguró haber desoído a quienes consideraban imposible devolver a todos los cautivos.

“Creí que si aplicábamos una fuerte presión militar, combinada con una intensa presión diplomática, definitivamente podríamos traer de vuelta a todos nuestros rehenes”, afirmó Netanyahu. “Y eso es exactamente lo que hicimos.”

El premier destacó que la decisión se tomó pese a la oposición doméstica e internacional que, según dijo, reclamaba no operar en Rafah, no controlar el corredor de Philadelphi y no intervenir en determinados teatros. “Una consideración guió mi toma de decisiones: la seguridad de Israel”, agregó, y enumeró los objetivos militares y estratégicos que, a su juicio, justifican la operación: “lograr los fines de la guerra, devolver a los rehenes, eliminar la amenaza balística y nuclear de Irán que pone en peligro nuestra existencia, y romper el eje iraní, del cual Hamás es un componente central”.

Netanyahu agradeció de manera explícita la presión diplomática de Estados Unidos y, en particular, la actuación del presidente Donald Trump. Según el primer ministro, fue la combinación de la presión sobre el terreno y el impulso diplomático exterior la que empujó a Hamás a aceptar los términos del acuerdo.

En su discurso, el primer ministro replicó a analistas y periodistas que habían sostenido que “no hay forma de traer de vuelta al resto de los rehenes sin ceder a la principal demanda de Hamás — que las IDF abandonen por completo la Franja, incluido el corredor de Philadelphi y las posiciones dominantes”. Netanyahu sostuvo que sabía que, de avanzar el ejército hacia el último gran bastión de Hamás, Gaza City, “Hamás intentaría salvar su dominio”. Pero subrayó que la adición de “una enorme presión diplomática de nuestro gran amigo, el presidente Trump” inclinó la balanza a favor de la devolución de los cautivos mientras las IDF mantenían presencia en profundidad.

Sobre las etapas siguientes del acuerdo, Netanyahu prometió desarme y desmilitarización de la Franja: “Hamas será desarmado y Gaza será desmilitarizada”. No obstante, dejó una advertencia clara dirigida tanto a Hamás como al público nacional: “Si esto se logra de la manera fácil, perfecto. Y si no, se logrará de la manera difícil”. La frase fue interpretada por analistas como una amenaza implícita a reanudar operaciones militares en caso de incumplimiento.

El mensaje del premier busca, por un lado, consolidar el respaldo público tras semanas de intensas protestas por la liberación de rehenes y, por otro, neutralizar críticas internas de miembros de su propia coalición que exigían líneas más duras o condicionaban su apoyo a la continuidad del conflicto hasta la destrucción total de Hamás.

Además de la mención de la coordinación con Washington, Netanyahu enfatizó que la campaña militar y las gestiones diplomáticas buscaban, en su conjunto, “romper el eje iraní”, enlazando así los objetivos en Gaza con la estrategia regional de Jerusalén frente a Teherán.

Según fuentes militares citadas en jornadas previas al acuerdo, la implementación contempla una retirada de las IDF a líneas acordadas y un cronograma para la entrega de rehenes —vivos y fallecidos— en plazos ajustados. La promesa de Netanyahu de que las fuerzas permanecerán “en la profundidad de la Franja” mientras se ejecuta la primera fase del intercambio subraya la tensión entre la exigencia de retorno inmediato de los cautivos y las garantías de seguridad que exige Israel.

Netanyahu concluyó su alocución recordando que la seguridad de Israel orienta todas las decisiones y reafirmó que, pese al optimismo por el acuerdo, no renuncia a la opción militar si las garantías no se cumplen: “No dimos un paso para retirarnos por debilidad; lo hicimos fruto de una estrategia que combina la fuerza con la diplomacia. Si no funciona la vía diplomática, la vía militar seguirá sobre la mesa”.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más