El documento, que cita el diario independiente israelí «Haaretz», afirma que HAMAS va a terminar con los atentados suicidas, aunque es una «táctica provisional» que se aplicará en circunstancias particulares como durante la guerra contra Irak.
El escrito, según el rotativo israelí, ha sido elaborado por funcionarios de la ANP y tiene como objetivo conocer las verdaderas intenciones de HAMAS en las conversaciones de El Cairo sobre el alto el fuego, que se reanudarán la semana próxima.
Y explica detalladamente que el movimiento islámico palestino quiere reemplazar a Al-Fatah como la principal facción en la ANP, preferiblemente de manera pacífica.
En 1996 HAMAS utilizó los ataques suicidas en Israel para hacer caer al Partido Laborista, facilitar el acceso al poder del ultraderechista Benyamin Netanyahu y sabotear los acuerdos de paz en momentos claves, refiere.
Y añade que HAMAS participa en las conversaciones de El Cairo para evitar el deterioro de sus relaciones con Egipto, país que promueve la conferencia.
«HAMAS está convencido de que Israel no cumplirá su compromiso de evitar atacar a civiles palestinos, lo que siempre será una excusa para reanudar sus ataques como método de auto-defensa».
Tras fuertes presiones de países árabes, HAMAS ha aceptado las exigencias de los estados del Golfo Pérsico, en particular de Qatar y Kuwait, para un cese provisional de los ataques dentro de Israel y evitar poner en aprietos a EEUU durante un ataque contra Irak.
Los principales dirigentes de HAMAS residen en Qatar, y su jefe máximo, Jalid Mashal, es recibido con honores oficiales en ese país, mientras que Kuwait es el país que más dinero envía a HAMAS.
Según el documento, uno de los principales objetivos de HAMAS es arrebatar el poder a Al-Fatah y hacerse con la dirección de la ANP.
El dirigente de HAMAS, Abdel Asis a-Rantisi, rechazó la veracidad de la mayoría de las afirmaciones hechas en el diario israelí.
«Sharón ha sido quien ha escrito ese informe», afirmó a EFE con ironía, y agregó que «el documento es un manojo de mentiras sionistas».
A-Rantisi, del ala radical de HAMAS, negó rotundamente que su movimiento tenga intención de terminar con los atentados suicidas contra objetivos israelíes.
«Nosotros sólo pararemos ese tipo de ataque cuando Israel se retire de los territorios palestinos», afirmó.
No obstante, coincidió con el documento en su escepticismo en cuanto a la disposición de Israel a cumplir su parte de un acuerdo para un alto el fuego, lo cual siempre concederá a HAMAS una excusa para continuar con los ataques.
«Sólo podríamos poner fin a los ataques si Israel se frenara, pero no lo harán», dijo.
«El consenso en las conversaciones en El Cairo es que debemos continuar con los ataques. En ese sentido, Al-Fatah se encuentra dividido entre sus dirigentes, que hablan de un alto en fuego, y los militantes de base, que continúan con las acciones armadas», explicó.
Y reiteró que «las reuniones en El Cairo tienen el propósito de llegar a una estrategia común entre todos los grupos de la resistencia y luchar en la misma trinchera contra la ocupación».
«Los ataques de la resistencia son lo que han hecho que aumente la popularidad de HAMAS, ya que los perdedores son los que hablan de rendirse», opinó.
Rantisi negó que quiera competir con Al-Fatah en el control de la población y las instituciones palestinas.
«Aunque tengamos opiniones diferentes en relación con algunos asuntos, en general nuestra relación con Al-Fatah es buena», señaló.
Además, «en estos momentos nosotros estamos concentrados en la liberación de Palestina, no en gobernar. De eso hablaremos cuando termine la lucha dentro de veinte o cincuenta años».
Rantisi reconoció su interés en formar parte de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), pero dijo que sólo lo haría si se eligieran democráticamente los estatutos de dicho movimiento.
«Además, en estos momentos no veo que exista la OLP, sólo la ANP», concluyó.
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