«Sharon y Bush han acordado que, inmediatamente tras la caída de Sadam Husein, llegará la hora de Arafat», afirma el diario. «Se ha acordado que Israel podrá expulsar de los territorios a Yasir Arafat y a los miembros de su entorno si se niega a designar un primer ministro con prerrogativas que le permitan dirigir la Autoridad Palestina», añade el rotativo. El diario cita a un importante responsable israelí, bajo el anonimato, que afirmó: «Vamos a expulsarle de aquí con la luz verde americana. A ojos de la Casa Blanca, Arafat no es distinto a Sadam Husein. Son tan repugnantes el uno como el otro».
Siempre según esta fuente, este acuerdo entre Sharon y Bush se produjo tras una serie de entrevistas secretas celebradas las últimas semanas entre Sharon y el jefe de su gabinete, Dov Weisglass, y distintos dirigentes palestinos.
La oficina de la Presidencia del Consejo en Jerusalén aún no ha reaccionado a estas informaciones. En un editorial, el diario israelí ‘Maariv’ indica, por su parte, que «según la clase política y de seguridad en Israel, es inutil desplegar grandes esfuerzos para convencer de la necesidad de librarse de Arafat (…) La cuestión será abordada hoy durante las reuniones oficiales mantenidas por Weisglass en Amman, así como en un próximo encuentro entre Sharon y el presidente egipcio, Hosni Mubarak».

