Itongadol.- Más de 50 consultores de Children’s Health Ireland (CHI -Salud Infantil de Irlanda-) exigieron al Estado en los últimos días que no administrara medicamentos fabricados por la empresa israelí Teva Pharmaceuticals a los niños enfermos cuando existen ‘‘alternativas viables’’.
Así lo confirmaron diversos medios de comunicación irlandeses, remarcando que Teva, una multinacional israelí fabricante de medicamentos genéricos y especializados, tiene una fuerte presencia en Irlanda a pesar de la reciente campaña del país para adoptar políticas que fomenten el boicot a los productos israelíes.
Teva, por su parte, respondió a la demanda de los consultores afirmando que cualquier boicot a sus medicamentos podría ‘‘suponer un riesgo para la salud y el bienestar’’ de los pacientes.
En una carta dirigida a la directora ejecutiva de CHI, Lucy Nugent, y a la ministra de Salud, Jennifer Carroll MacNeill, 57 pediatras afirmaron estar preocupados por ‘‘la catástrofe humanitaria que se está produciendo en Gaza, que fue ampliamente reconocida como genocidio según la definición legal de las principales autoridades internacionales, incluidas las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia’’.
Con respecto al vínculo entre ambas naciones, Irlanda es uno de los países que se unió a la demanda de Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (ICJ, por sus siglas en inglés), consolidando su posición sobre la guerra de Israel contra Hamás.
En la misma línea, Dublín instó en múltiples ocasiones a que se modifique la definición de ‘‘genocidio’’, con el objetivo de que se ajuste mejor al conflicto actual.
‘‘Solicitamos respetuosamente que CHI tome medidas inmediatas para suspender la adquisición y el uso de productos farmacéuticos fabricados por Teva cuando existan alternativas viables’’, expresó la carta.
Los consultores irlandeses acusaron a Teva de operar ‘‘bajo la jurisdicción y contribuir a la economía de un Estado que actualmente está siendo investigado por genocidio’’.
Como empresa israelí que paga impuestos al Gobierno israelí, los consultores alegaron además que Teva ‘‘financia directamente los recursos diplomáticos y militares empleados por el Gobierno israelí para llevar a cabo un genocidio y silenciar la disidencia a nivel nacional e internacional’’.

‘‘La empresa proporciona suministros médicos y donaciones a las fuerzas israelíes. Estos recursos se utilizaron para masacrar a pacientes y profesionales sanitarios y destruir por completo la infraestructura sanitaria de Gaza’’, agregaron los pediatras.
En respuesta, un portavoz de Teva declaró al Irish Times que la empresa se adhiere a ‘‘los más altos estándares de ética y prácticas comerciales’’, señalando que sus pacientes ‘‘dependen de un suministro regular y confiable de medicamentos’’ y que, como uno de los mayores fabricantes de medicamentos genéricos, Teva sigue ‘‘comprometida con garantizar que nuestros medicamentos de calidad sigan estando disponibles para nuestros pacientes, independientemente de su religión, creencias o etnia’’.
‘‘Cualquier boicot a Teva puede suponer un riesgo para la salud y el bienestar de esos pacientes, los sistemas sanitarios a los que prestamos servicio, nuestra plantilla global y sus familias’’, añadió el portavoz.
Asimismo, el portavoz de Teva aseguró que en 2024 sus actividades ‘‘contribuyeron directamente con 226 millones de dólares a la economía irlandesa, y nuestra amplia cartera de medicamentos genéricos ayudó al sistema sanitario irlandés a obtener más de 1500 millones de euros gracias a las sustituciones por genéricos durante la última década’’.
Cabe destacar que no es la primera vez que se pide a los servicios públicos de Irlanda que soporten la carga del deterioro de las relaciones con Israel.
En marzo se informó de que la policía irlandesa estaba luchando contra la presión para renunciar a la tecnología israelí, que ayudaba a resolver delitos violentos.
En aquel momento, el comisario Drew Harris argumentó que esta tecnología resultaba esencial para extraer datos de computadoras y celulares que podían resolver delitos, incluidos delitos violentos como asesinatos.
‘‘Es una herramienta que necesitamos para investigar adecuadamente los delitos que tienen algún tipo de elemento cibernético o digita. Y, sin duda, todos los delitos graves que investigamos tienen ese elemento. Si nos fijamos en las detecciones que estamos consiguiendo, los delitos que estamos previniendo y las condenas que se están dictando, nos cuesta mucho renunciar a una herramienta tan importante’’, detalló el comisario irlandés.

