Itongadol.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó a Anthony Albanese de “traicionar a Israel y abandonar a los judíos de Australia”, en medio de la creciente tensión bilateral por el veto a políticos israelíes, el reconocimiento de un Estado palestino y denuncias de antisemitismo en la comunidad judía australiana.
Itongadol.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, lanzó duras críticas contra su par australiano, Anthony Albanese, a quien calificó como “un político débil que traicionó a Israel y abandonó a los judíos de Australia”.
La declaración fue publicada en la cuenta oficial de Netanyahu en X, donde afirmó que “la historia recordará a Albanese por lo que es: un político débil que traicionó a Israel y abandonó a los judíos de Australia”.
Las palabras del mandatario israelí llegan horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, anunciara la revocación de las visas de residencia de los representantes diplomáticos de Australia acreditados ante la Autoridad Palestina. La medida fue adoptada en represalia por la decisión de Canberra de impedir la entrada al país del legislador Simcha Rothman, miembro del partido Sionismo Religioso, identificado con la derecha nacionalista israelí.

No fue el único episodio de fricción. Australia también prohibió el ingreso de la exministra de Justicia Ayelet Shaked y del activista proisraelí Hillel Fuld. Además, el gobierno de Albanese confirmó que en septiembre, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, reconocerá formalmente al Estado palestino, lo que profundizó las tensiones diplomáticas con Jerusalem.
La ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, calificó como “una reacción injustificada” la decisión de Israel de cancelar las visas de sus diplomáticos ante la Autoridad Palestina. “En un momento en que el diálogo y la diplomacia son más necesarios que nunca, el gobierno de Netanyahu está aislando a Israel y socavando los esfuerzos internacionales hacia la paz y la solución de dos Estados”, declaró.
Por su parte, Sa’ar acusó al Ejecutivo australiano de “avivar las llamas del antisemitismo” en un contexto en el que la comunidad judía del país, de unas 120.000 personas, atraviesa una situación de creciente hostilidad desde la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023 en Israel.
En los últimos meses, esa comunidad ha sido blanco de ataques que incluyeron incendios contra sinagogas, escuelas y viviendas judías. A ello se suman incidentes como el de dos enfermeras que amenazaron con asesinar a pacientes israelíes en un hospital, y el hallazgo de un remolque cargado de explosivos que, según las autoridades, estaba destinado a provocar un atentado masivo contra una institución judía en Australia.
El choque diplomático refleja una escalada en la relación entre Israel y Australia, hasta hace poco socios estratégicos cercanos, pero ahora enfrentados por decisiones políticas y diplomáticas en torno al conflicto con Hamás y el reconocimiento internacional de un Estado palestino.

