Itongadol.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este lunes en la Casa Blanca a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, para iniciar conversaciones clave sobre un posible acuerdo de paz con Rusia.

Al saludarlo frente a los medios, Trump elogió a Zelensky y, al ser consultado sobre su mensaje al pueblo ucraniano, respondió: “Los amamos”. También bromeó sobre la chaqueta negra que vestía el mandatario ucraniano, luego de que este fuera criticado en febrero por el vicepresidente JD Vance por no usar traje en una visita anterior a Washington.
Durante el encuentro, Trump adelantó que, si la reunión bilateral avanzaba de manera positiva, buscaría organizar una cumbre trilateral con el presidente ruso Vladimir Putin, con el objetivo de poner fin a la guerra iniciada en febrero de 2022. “Vamos a tener una reunión. Creo que, si todo sale bien hoy, tendremos una trilateral y creo que habrá una posibilidad razonable de terminar la guerra cuando lo hagamos”, señaló Trump.
Zelensky agradeció a Trump por la invitación y por sus esfuerzos para intentar poner fin al conflicto. “Gracias por la invitación y muchas gracias por sus esfuerzos, esfuerzos personales para detener los asesinatos y detener esta guerra”, expresó.
Trump también anunció que Estados Unidos participará en la provisión de garantías de seguridad como parte de un eventual acuerdo de paz. “Si bien los países europeos son la primera línea de defensa porque están ahí, son Europa, también vamos a ayudarlos. Participaremos”, afirmó.
Al mismo tiempo, el presidente estadounidense reiteró que no considera necesario un alto el fuego previo para alcanzar un acuerdo, una postura que lo acerca a los planteos recientes de Putin. “No creo que sea necesario un alto el fuego. Sé que sería bueno tenerlo, pero también entiendo estratégicamente por qué un país u otro no lo querría. Hay un alto el fuego y reconstruyen, reconstruyen y reconstruyen, y tal vez no lo quieran”, sostuvo.
Más tarde en la jornada, las conversaciones se ampliarán con la participación de líderes europeos, en un intento de dar un nuevo impulso diplomático tras casi tres años y medio de combates.

