Itongadol/Agencia AJN.- Ohad Ben Ami estuvo cautivo de la organización terrorista palestina Hamás en la Franja de Gaza durante casi 500 días. Tiene 56 años y regresó demacrado.
«Un comandante de Hamás se acercó a nosotros, aparentemente uno de alto rango. Martilló su rifle y dijo: ‘Elijan a tres para que vayan a morir y a tres para que les dispare en la rodilla'», relató ante la Knesset (Parlamento de Israel) en Jerusalem.
«Durante una hora entera mantuvimos una discusión que fue filmada. Nos permitieron a cada uno hablar y decir por qué debía seguir con vida, por qué debía morir o por qué debía recibir un disparo en la rodilla.»
Finalmente, los terroristas hicieron un sorteo para determinar quiénes serían los tres que morirían: «Y luego dijeron: ‘Antes de que disparemos, tienen una oportunidad más -quizá les perdonemos la vida- de hablar'».
Se esperaba que hablaran, por ejemplo, negativamente del gobierno israelí.
“Al final, la situación terminó como si nos hubieran perdonado y nos enviaron de vuelta a nuestro lugar.”
Ben Ami les pidió a los legisladores israelíes: recuperen a los rehenes ya.
“Entiendan que así era, así vivíamos nuestra vida cotidiana. Suceden cosas inesperadas y es una locura siquiera pensarlo”, enfatizó.
También señaló Ben Ami que los rehenes sufren “maltrato, miedo a morir por los bombardeos y la constante preocupación de que los captores vengan repentinamente a vengarse porque sus familiares o amigos fueron asesinados”.

