Oficiales del ejército dijeron que no habría soldados en las calles durante el período navideño, a no ser que informes de inteligencia sugirieran que militantes palestinos planeaban lanzar ataques desde allí.
Israel dijo que se permitirá a los cristianos con pases de seguridad que vivan en las áreas cisjordanas gobernadas por la Autoridad Palestina visitar Belén, así como a peregrinos y turistas extranjeros.
El ejército israelí reocupó Belén el mes pasado, luego de que un atacante suicida proveniente de esa ciudad hiciera estallar una bomba en un autobús de Jerusalén, matando a 11 personas.
Bajo el fuego
Este martes por la noche se celebrará una misa católica en una iglesia adyacente a la Basílica de la Natividad.
«Ésta no es una Navidad normal».
El gobierno israelí dijo que organizará autobuses para que lleven a los cristianos de Cisjordania, la Franja de Gaza e Israel a los servicios navideños en Belén.
«Todos los que quieran ir a Belén tendrán un asiento», dijo el portavoz gubernamental Ranaan Gissin.
El funcionario agregó que se llevarán a cabo controles de seguridad a las personas que deseen viajar a Belén.
«No se puede ignorar el hecho de que ésta no es una Navidad normal, es una Navidad bajo fuego».

