El cuerpo de Saidman llegará en un vuelo en el que también viajarán su esposo, Darío, y una de sus tres hijas, que vivían con ella en la ciudad balnearia del norte de Israel desde hacía tres años. Sus otras dos hijas, que viven y estudian en Buenos Aires, los esperarán aquí.
Saidman, que había nacido en la Argentina, falleció anteayer por la mañana, cuando un cohete Katyusha impactó contra el balcón de su departamento, en un quinto piso, cuando desayunaba. Aparentemente, la mujer había ignorado las indicaciones de las autoridades, que habían pedido a los habitantes de Nahariya que se resguardaran en los refugios contra las bombas.
Cerca de 1500 de los 50.0000 habitantes de esta ciudad sobre el mar Mediterráneo son argentinos, muchos de los cuales llegaron a Israel tras el colapso económico de nuestro país. Ayer, algunos de ellos se trasladaban hacia el sur de Israel, para quedar fuera del alcance de los misiles del grupo terrorista.

