Poco más de 100.000 afiliados laboristas tienen derecho al voto en las primarias de un partido que en los últimos años se ha venido abajo, y que trata de aunar filas con vistas a una elecciones generales en principio previstas para finales de 2006 pero que, al parecer, serán adelantadas a la primavera, según los analistas.
Los 318 centros electorales se abrirán a las 10.00 de la mañana hora local (08.00 GMT) y estarán abiertos durante diez horas. Los resultados se darán a conocer a medianoche.
La crisis en el Partido Laborista se originó tras el fracaso de la cumbre de Camp David y el estallido de la Intifada de Al Aksa en 2000, que llevaron a la caída del gobierno del primer ministro Ehud Barak y a la victoria en las elecciones de enero de 2001 del actual jefe del Gobierno israelí, Ariel Sharón.
Desde entonces, los laboristas están sumidos en una crisis marcada por la falta de un liderazgo que sea capaz de derrotar a un candidato del Likud en elecciones generales, posibilidad que tampoco parece viable en 2006.
Los candidatos que hoy se disputan la jefatura laborista son Simón Peres, de 82 años, y actual viceprimer ministro de Israel; Benjamín Ben Eliezer, de 69 y ministro de Infraestructuras Nacionales; y Amir Peretz, de 53 y presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores (Histadrut).
Las últimas encuestas difundidas ayer, martes, dan la victoria a Peres por un margen de más de 11 puntos porcentuales.
Según los diarios Yediot y Maariv, el veterano político se haría con el 49 por ciento de los votos, mientras que Péretz, su inmediato rival, con entre 30 y 38 por ciento.
Ben Eliezer, que ya ocupó el liderazgo laborista entre diciembre de 2001 y noviembre de 2002, no parece tener posibilidades de ser elegido, al contar con sólo un 10 por ciento en las intenciones de voto.
EFE.-

