Itongadol/Agencia AJN.- El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, partió el martes por la noche hacia Estados Unidos, donde representará a Israel en la cumbre inaugural de la Junta de Paz del presidente estadounidense, Donald Trump, que se celebrará en Washington el jueves.
Sa’ar también asistirá a una reunión ministerial del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York el miércoles para debatir los últimos acontecimientos en Medio Oriente.
Además de Sa’ar, se espera que los ministros de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Egipto, Jordania, Baréin, Pakistán e Indonesia también participen en las reuniones del Consejo de Seguridad.
La participación de Israel en la cumbre se produce tras la aceptación del primer ministro Benjamín Netanyahu de la Invitación del presidente de EEUU a Israel a unirse a la junta.
Netanyahu oficializó la membresía de Israel en la Junta de Paz durante una reunión con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en la Casa Blair en Washington la semana pasada.

Sa’ar asistirá a la cumbre, a petición de Netanyahu.
A principios de esta semana, Trump anunció que los Estados miembros de la Junta de Paz anunciarán en la próxima reunión un compromiso de más de 5000 millones de dólares para la reconstrucción y las labores humanitarias en Gaza.
En una publicación en Truth Social el domingo, Trump escribió que los Estados miembros también han comprometido miles de efectivos para una fuerza de estabilización autorizada por la ONU y la policía local en Gaza.
La iniciativa se diseñó originalmente con la intención de poner fin a la guerra en Gaza, pero Trump afirmó posteriormente que resolvería los conflictos a nivel mundial.
El grupo tiene previsto reunirse en Washington el jueves por primera vez desde su creación en enero para debatir los planes de reconstrucción para Gaza. Está previsto que asistan delegaciones de más de 20 países.
La primera ministra Giorgia Meloni, quien mantiene estrechos vínculos con Trump, ha decidido que Italia participe como observadora, afirmando que Roma desea ser parte en los esfuerzos de paz de Estados Unidos. La mayoría de los países occidentales siguen reacios a participar.
Roma ha descartado la membresía plena, alegando que partes del estatuto de la junta parecen incompatibles con su constitución. Roma solo puede unirse a organizaciones en igualdad de condiciones con otros Estados, mientras que Estados Unidos gozaría de primacía en el nuevo organismo.

