Normalmente, el hierro es una aliado beneficioso del metabolismo del cuerpo, al cerrar el paso a los electrones entre moléculas en reacción química que rompen grasas, carbohidratos y prótidos, proporcionando energía a las células.
Dado que el hierro es tan reactivo, el cuerpo mantiene control estricto sobre la cantidad y la actividad de ese mineral que circula en el cerebro y otros órganos.
Pero, cuando esos mecanismos de control fallan, queda demasiado hierro «libre» que puede participar en reacciones similares a la oxidación, produciendo moléculas dañinas como los radicales libres del oxígeno.
Estas partículas, altamente activas , irrumpen en las células con fuerza destructiva, colapsándolas y, con el tiempo, matándolas. El bombardeo mortal puede explicar porqué en las neuronas mueren en tejido cerebral rico en hierro de pacientes de Parkinson o de Alzheimer.
Así se sugirió que, los quelatos de hierro, podrían prevenir su neurotoxicidad en un modelo animal de la enfermedad de Parkinson mediante Desferal, un quelato conocido de hierro (moléculas pequeñas que aglutinan su exceso evitando que participe y libre en reacciones químicas que podrían dañar a neuronas y otras células).
Pero descubrieron que el Desferal necesitaba ser inyectado en el cerebro, lo que llevó a la nueva VK-28, una molécula que puede cruzar la barrera sanguínea cerebral. Las otras dos medicaciones, HLA-20 y M30, son drogas de combinación que incrementan los niveles de dopamina neurotransmisora y eliminan el exceso de hierro que, de otro modo, incrementaría el daño a las neuronas neurotransmisoras de dopamina.
Los investigadores se encuentran negociando con varias compañías norteamericanas, británicas e israelíes para desarrollar estas medicaciones a través de Varinel Inc.
El exceso de hierro, que hace que el cerebro se «oxide», es el objetivo de tres nuevas medicaciones desarrolladas en el Instituto Tecnológico de Israel ( Technión) para tratar y prevenir enfermedades neurodegenerativas, tales como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Lou Gëhrig (esclerosis amiotrópica lateral, o ALS).
El trío de drogas conocidas como VK-28, HLA-20, y M30, patentadas en Estados Unidos y en el mundo, por investigadores israelíes absorben el exceso de hierro antes de que pueda dar lugar a la redacción entre radicales libres del oxígeno y el hierro, un sello de muchas enfermedades neurodegenerativas.
Al contrario que otras medicaciones que se utilizan actualmente contra estos desórdenes y que intentan reemplazar las funciones perdidas por las neuronas moribundas, estas medicaciones son capaces de detener la propia destrucción de la neurona.
Fte Cidipal

