Inicio NOTICIAS Una vaca israelí en la cima mundial de producción lechera

Una vaca israelí en la cima mundial de producción lechera

Por
0 Comentarios

Ahora la noticia llegó desde Guivat Yoav, en Ramat Ha- Golan. La vaca pródiga se llama Shkufit y su dueña es la tambera Musha Soler. Shkufit es el segundo año consecutivo que recibe el título de Campeona Nacional y lleva una cinta roja, otorgada por la «Unión de criadores de ganado», con la inscripción «Reina de la leche».

Mientras se hacían los honores para su cuidadora, Shkufit masticaba alimentos balanceados . «Está muy emocionada», afirmó Musha , «es una vaca inteligente, que decide lo que es mejor para ella, y cumple» . Pero la cuidadora no se contentó con las distinciones. Para la ocasión estrenó un nuevo par de botas de goma, que enchastró en el tambo al fotografiarse al lado de la protagonista de la fiesta.

Israel, con un total de 120.000 vacas lecheras, se mantiene en la cima del mundo, con un promedio de producción de 10.500 litros anuales. A modo de comparación, las vacas de Estados Unidos ocupan el segundo lugar (8.000 litros- promedio por año). Shkufit produjo , en los últimos dos años, unos 18.900 litros de leche por año. Y, como si esto fuese poco, su leche contiene un 5% de grasa, lo cual potencia su logro.

El orgullo israelí por sus animales es fruto de un gran trabajo. Su gloria es proporcional al progreso de sus industrias lecheras, que cuentan con carruseles para el ordeñe, computadoras y alta tecnología.

Tanto Musha como Shkufit provienen de una pequeña empresa familiar, que cuenta con 46 vacas; una modalidad de ordeñe modesta (con espacio preparado para 6 vacas) y recipientes de vidrio, propio de los años ´50.

Pero contemos un poco de historia. Shkufit tiene 9 años. Hace 5 años, pertenecía a otro tambo. Se enfermó y estuvo a punto de ser sacrificada. Fue entonces que, un empleado de Musha, llamado Hanania Nahmias, identificó su potencial y propuso hacer un intercambio entre Shkufit y una vaca embarazada. Así Shkifut se trasladó al tambo de Musha, donde la curaron y comenzó a dar leche. Más aun: el tambo de Musha logró que tuviera cría e, incluso, una «nieta» que parece seguir sus pasos.

Musha nació en un moshav en Hemek Yzreel. A los 2 años , su padre fue muerto en una disputa de tierras con los árabes del valle y su familia se mudó . Su servicio militar lo hizo en Ramat Ha- Golan. Se casó y se estableció en una hacienda con la idea de intentar mejorar la raza de vacas israelíes, para lo cual compró 12 canadienses. Cuando esos animales habían alcanzado la edad adecuada para el ordeñe, comenzó la Guerra de Yom Kipur (Día del Perdón). Sus tierras fueron abandonadas y, al finalizar la contienda, retornó. Hacia 1980 se convirtió en tambera independiente. Fue entonces que «Empezaba a ordeñar a las 4 de la mañana, hacía una pausa. Llevaba a los chicos a la escuela y volvía a ordeñar». La rutina se repetía por la noche.
A qué se debe el alto rendimiento de las vacas israelíes? La pregunta parece tener una respuesta simple, según el director del departamento de Ganadería del Ministerio de Agricultura Israelí, que atribuye su alto rendimiento al de origen europeo y al hecho de carecer de espacios para pastar. Los animales permanecen, durante su vida, en establos y se alimentan con un «menú de ensaladas y potajes» que contribuyen a su producción.
Fte Emb de Israel en Bs As

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más