Itongadol/AJN.- Una serie de explosiones sacudió las ciudades de Tartus y Jabla, en el noroeste de Siria, donde, según organizaciones no gubernamentales, más de cien personas resultaron muertas. Atentados suicidas y morteros alcanzaron hoy una zona donde se concentra la comunidad alawita a la que pertenece Assad, y que hasta el momento conservaba una relativa calma.
La mañana de hoy en Siria se inició con una serie de ataques en el área de Tartus y Latakia, ciudades costeras controladas por el régimen del presidente Bashar al Assad y que hasta el momento mantenían una relativa calma, alejadas de la guerra.
Se también trata de un área donde Rusia tiene bases militares. El gobierno sirio informó de más de 100 muertos y decenas de heridos.
El ataque comenzó con al menos tres explosiones en la ciudad costera de Jabla, en las afueras de Latakia. Varios medios de comunicación locales informaron que el ataque incluyó cohetes y terroristas suicidas. Al menos 45 personas murieron en el lugar. La televisión estatal difundió imágenes de la zona en la que se puede observar la destrucción masiva que provocaron los ataques.
Casi en paralelo a las explosiones que sacudieron la ciudad de Tartus, una ciudad en la que en los últimos años no sintió la guerra en forma directa y que la vida, y cuyos habitantes continuaban sus vidas prácticamente sin ser molestados. También allí al menos un atacante suicida se inmoló, y más de 20 personas murieron. Decenas de personas resultaron heridas.
Los informes de los medios identificados con el presidente Assad, responsabilizaron de este poco frecuente ataque en las ciudades costeras al movimiento salafista islamista "Ahrar al-Sham". En el pasado, este movimiento disparó varios misiles Grad en la región de Latakia. Sin embargo, la organización Estado Islámico asumió la responsabilidad de los ataques.
En la ciudad de Jabla está ubicada una base militar que construyó Rusia, especialmente para su intervención en la guerra civil siria en septiembre del año pasado. En Tartus hay una base de la Marina Rusa. En los últimos meses, los soldados rusos en los cafés y plazas de la ciudad se convirtieron en parte del paisaje cotidiano. Este hecho suma aún más significación y simbolismo a los ataques de esta mañana.
Ayer mismo, los grupos rebeldes amenazaron con dar por finalizado el acuerdo de alto el fuego con el gobierno en algunas zonas, después de que el régimen y su aliado Hezbollah llevaran a cabo un ataque en el área de Damasco. Ese ataque llevó a la reocupación de una zona estratégica que se encuentra al sureste de la capital. Los rebeldes establecieron un ultimátum de 48 horas, y exigieron que los factores internacionales que auspician el alto el fuego parcial entre los rebeldes y Assad intervengan rápidamente.

