Itongadol/AJN.- ¡Cuidado con los productos Light! Desde la invención de la gaseosa dietética embotellada en 1952, las bebidas endulzadas artificialmente sin azúcar han sido comercializadas a la población diabética y a los preocupados por su peso. Sin embargo, una nueva investigación de Israel encontró que los edulcorantes artificiales en realidad podrían acelerar el desarrollo de la intolerancia a la glucosa, lo que conduce a la diabetes y la obesidad.
La investigación, realizada por el Instituto Weizmann de Ciencias, encontró que los edulcorantes artificiales usados para las gaseosas Light alteran la composición y función de las bacterias en nuestro intestino. A su vez, estos cambios en las micro bacterias son las que contribuyen al desarrollo de la intolerancia a la glucosa o la obesidad con el tiempo, ¡las condiciones por las cuales los consumidores de gaseosas dietéticas empezaron a tomarlas!
Con el fin de examinar su hipótesis, el doctor Eran Elinav y el profesor Eran Segal dieron a ratones agua mezclada con una cantidad limitada de los tres edulcorantes artificiales más utilizados. Con el tiempo, los ratones desarrollaron intolerancia a la glucosa o diabetes, en comparación con los ratones que bebieron agua simple o incluso agua con azúcar.
De hecho, el equipo encontró que los edulcorantes artificiales no son realmente absorbidos en el tracto gastrointestinal y, en lugar de pasar por el sistema digestivo, alteran las bacterias intestinales que encuentran en el camino.
Pasando de los ratones a los hombres, Elinav y Segal observaron los datos recogidos por el Proyecto de Nutrición Personalizada, el mayor ensayo en humanos hasta la fecha para ver la conexión entre la nutrición y las micro bacterias. Con el análisis de los datos, los investigadores descubrieron una correlación entre el consumo de edulcorantes artificiales, la configuración de las bacterias intestinales y la propensión a la intolerancia a la glucosa. Luego, llevaron a cabo un experimento controlado en el que un grupo de voluntarios que generalmente no ingieren alimentos con sabor artificial consumieron edulcorantes artificiales durante una semana consecutiva.
Los resultados mostraron que muchos (no todos) de los voluntarios comenzaron a desarrollar intolerancia a la glucosa después de sólo una semana de consumo de edulcorante artificial constante.

