Itongadol/AJN.- En diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), el nuevo presidente de la Kehilá uruguaya, Sergio Gorzy, que asumió su cargo el miércoles, adelantó los desafíos que encuentra la comunidad, como “el antisemitismo disfrazado de antisionismo”, y describió su relación con el Gobierno del país.
El flamante presidente del Comité Central Israelita de Uruguay (CCIU), Sergio Gorzy, quien asumió su cargo el miércoles con un acto en Beit Jadash, adelantó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que su trabajo consistirá “más que en cambiar el rumbo de la comunidad, se trata de profundizar algunas de las cosas que se hicieron”.
“Este es un cargo político y nosotros representamos a todas las federaciones de la sociedad civil. Hay que profundizar y tender puentes con otras colectividades y con toda la sociedad uruguaya en general”, explicó el dirigente.
En relación a los desafíos que encuentra para este mandato que comienza, Gorzy resaltó “por sobre todas las cosas combatir el problema que tiene la comunidad judía en general en esta parte del mundo, que es la incomprensión de los temas internacionales y que es el antisemitismo disfrazado de antisionismo o anti Gobierno de turno de Israel”.
En Uruguay hay una comunidad judía “muy importante no en cuanto al número”, debido a que serán 20 mil habitantes aproximadamente, pero tiene “muchísima actividad y es muy dinámica”. Tradicionalmente la comunidad uruguaya en sus mejores momentos llegó a 50 mil miembros. “Ha sido una colectividad muy identificada con el sionismo y ha tenido un porcentaje alto de gente participando dentro de ella.” El CCIU representa a todas las comunidades judías que hay en el país.
Por otro lado, con respecto a las relaciones de la kehilá con el Gobierno de Uruguay, el nuevo presidente del CCIU afirmó que “tradicionalmente han sido muy buenas”. “La colectividad uruguaya ha tenido siempre, con todos los partidos a los que le ha tocado Gobernar e incluso con algunos que todavía no han gobernado, buena relación. Quizás, a veces tenemos algunas discrepancias cuando se trata de temas internacionales, pero por lo general hay no. Nos preocupa, por supuesto, que Uruguay pueda sumarse cuando a nivel mundial se generan fallos similares a cuando el árbitro sanciona según lo que pide la tribuna. Pero por lo general el Gobierno a ponderado bien”, agregó el dirigente.
“Lo que hacemos en general es esclarecer la situación, porque la información que llega a Uruguay como a otros países de Latinoamérica, es muy sesgada. Entonces no es que en los diarios, quienes hagan una declaración, lo hagan de mala fe, sino que lo hacen a través de informaciones que no sé si son las correctas. Eso lo tenemos que contrarrestar con informaciones nuestras”, destacó Gorzy.
En el gobierno uruguayo actual, de los 12 ministros que hay, tres son judíos: el de Educación y Cultura, el de Desarrollo Social e el de Industria, al igual que lo es el intendente de Montevideo. Según Gorzy, para ellos “eso es un orgullo. Uruguay, si hay algo que no hay, es trabas para que un miembro de la colectividad pueda llegar a los más altos cargos políticos”.
Por último, el nuevo presidente de la kehilá recordó “la permanente preocupación de parte de Uruguay con respecto al seguimiento del esclarecimiento en los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA. Por supuesto, la comunidad uruguaya siente como propio todo lo que le pasó a Buenos Aires” y concluyó: “Hasta que aparezcan los culpables vamos a estar en la misma línea”.
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