Itongadol/AJN.- El fiscal federal Jorge Di Lello apeló la sorpresiva decisión del juez federal Sebastián Casanello de anular por “prematuro” el cierre de la investigación contra el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri (foto), y rechazar su elevación a juicio oral por haber supuestamente ordenado espiar al familiar de una víctima del atentado a la AMIA Sergio Burstein.
Los cargos en su contra “fueron debidamente acreditados a lo largo de este extenso expediente”, aseguró el funcionario.
El viernes, Casanello descalificó el actuar de su antecesor, Norberto Oyarbide, ya que a su juicio no hay “prueba concreta” que permita sostener que el alcalde sea el responsable de esa maniobra.
En cambio, en su fallo de más de 150 páginas dispuso que once personas vayan a juicio oral por ése y otros hechos similares, entre ellas el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Palacios, también imputado por el presunto encubrimiento de ese hecho terrorista, el ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski y el supuesto espía Ciro James.
La causa comenzó en mayo de 2008, cuando Daniel Leonardo, cuñado de Macri, lo denunció como responsable de ilegales escuchas telefónicas de las cuales era víctima.
En forma paralela, un misterioso llamado telefónico a la casa de Burstein, recibido por su hija, alertó que el deudo también era objeto de un seguimiento similar.
Oyarbide había procesado a Macri como responsable de una “asociación ilícita” destinada al espionaje clandestino, lo cual fue confirmado por la Cámara Federal, pero según Casanello, ésta le había ordenado “profundizar” algunas cuestiones planteadas por su defensa, que el juez anterior omitió realizar, y por ello dictó nuevas medidas.
La resolución de la situación judicial del jefe de gobierno porteño solo se vio postergada, pero éste aún no fue desvinculado de la causa.

