Itongadol.- “El mundo no puede poner fin a su lucha por la justicia y contra el racismo”, afirmó el ministro de Finanzas, Yair Lapid, frente al Parlamento húngaro, durante una visita para participar en una conferencia titulada “La vida judía y el antisemitismo en la Europa contemporánea”.
El ministro de Finanzas expresó en el Parlamento sus emociones complejas en asistir a un evento en un edificio que, hace 70 años, llevaba un cartel que decía “prohibida la entrada para judíos y perros”.
“Queremos olvidar, pero no podemos”, expresó.
Lapid contó la historia de su difunto padre, el ex periodista y político Yosef “Tommy” Lapid, quien a los 13 años se escondió en un sótano en el gueto de Budapest cuando nazis y fascistas húngaros mataron a los judíos en marchas y disparos en el río Danubio.
Años más tarde, Lapid visitó Budapest con su padre, que lo llevó a la dependencia donde se había escondido. “Aquí es donde me salvó y mi sionismo nació, porque aquí es donde comprendí que tiene que haber un lugar al que puedo ir”, recordó Yair Lapid las palabras de su padre.
“Éramos un error estadístico. Se suponía que debía morir, y yo no tenía que haber nacido, pero aún estábamos allí, contra todo pronóstico, dos hombres que se necesitan para tener un lugar para ir”, expresó Lapid, y señaló que 450 mil judíos de Hungría fueron asesinados en los últimos 10 meses que los nazis ocuparon Hungría.
El ministro de Hacienda advirtió que “el antisemitismo levantó su fea cabeza en Hungría otra vez, y hoy sabemos que no podemos ignorar el racismo, no podemos dejar que crezca. El odio no desaparece. Es un hecho terrible de la vida contra el que tenemos que luchar cada hora de cada día”.
“No podemos nunca dejar de luchar contra el racismo, el odio y por la justicia”, agregó.
Lapid concluyó su discurso con el pedido a los miembros del Parlamento de Hungría de que deben “despertar cada mañana y decir \’que esto nunca vuelva a suceder. Los judíos no deben morir en la tierra de Hungría sólo porque son judíos, y nos comprometemos a eso’”.

