Itongadol/Agencia AJN.- La Corte Suprema de Israel lanzó una severa advertencia al gobierno al afirmar que el incumplimiento o desconocimiento de las decisiones judiciales podría conducir a la anarquía, al deterioro del orden social y a un ejercicio de poder gubernamental sin límites.
La declaración fue emitida en respuesta a la decisión adoptada por el gobierno de Benjamin Netanyahu, que anunció que no considera válido un fallo del máximo tribunal relacionado con el Consejo de la Segunda Autoridad, organismo encargado de supervisar la televisión y radio comerciales del país.
La medida gubernamental provocó fuertes críticas de la oposición y de sectores judiciales, que alertan sobre el riesgo de una crisis constitucional.
En un comunicado incorporado formalmente al expediente judicial, la Corte sostuvo que “la obligación de cumplir y respetar las sentencias judiciales se encuentra entre las condiciones fundamentales sobre las cuales se basa el Estado de derecho en una democracia”.
“Sin el cumplimiento de las decisiones judiciales, el principio del Estado de derecho se ve socavado y el orden social se desintegra. Cada uno hará lo que considere correcto, y la distancia entre el Estado de derecho y la anarquía es mínima”, señaló el tribunal, citando una resolución emitida en 2007.
La Corte también advirtió que funcionarios públicos y autoridades electas que decidan ignorar resoluciones judiciales podrían perder la protección frente a demandas civiles por daños y perjuicios.
La observación parece estar dirigida especialmente a los integrantes del Consejo de la Segunda Autoridad, luego de que el gobierno declarara que no reconocerá como válidas las decisiones adoptadas por dicho organismo bajo las condiciones establecidas por la Corte Suprema.
La controversia se originó tras un fallo emitido en junio que permitió al Consejo continuar operando pese a no contar con el quórum legal exigido. El gobierno sostiene que esa decisión contradice la legislación vigente y anunció que no aceptará las resoluciones que adopte el organismo en esas circunstancias.
La advertencia judicial se suma a una creciente confrontación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
Ayer, todos los expresidentes vivos de la Corte Suprema publicaron una declaración conjunta en la que condenaron la postura del gobierno y afirmaron que negarse a respetar las decisiones judiciales constituye “el último clavo en el ataúd de la democracia”.
El enfrentamiento se produce en medio de un clima político cada vez más tenso, con sectores de la oposición acusando al gobierno de intentar debilitar las instituciones democráticas y de avanzar hacia una crisis constitucional sin precedentes en la historia del Estado de Israel.

