Inicio NOTICIAS El enviado de Israel en la ONU tiene un mensaje para el mundo: \»Ríanse conmigo\»

El enviado de Israel en la ONU tiene un mensaje para el mundo: \»Ríanse conmigo\»

Por
0 Comentario

 Itongadol.- Un jueves a la mañana en julio de este año, Ron Prosor, embajador de Israel en la ONU, se refugió en su oficina con su equipo de comunicación. Él tenía que haber encabezado un encuentro de personal, pero Irán y Siria habían recientemente anunciado sus candidaturas para el Consejo de Derechos Humanos en las Naciones Unidas, y quería asegurarse de que el absurdo de los dos abusadores más escandalosos de los derechos humanos no sea pierdan en la prensa. 

A partir de esto Prosor entregó una cita para los medios: "Poner a Irán y Siria en un Consejo de Derechos Humanos es como poner al Padrino a cargo de un programa de protección de testigos". Hasta el conocimiento de Prosor, no bastaba con que Siria e Irán fuesen condenados, debían ser burlados. Y funcionó: Esa noche la agencia de noticias Reuters incluyó la línea en su informe sobre la decisión de Siria de retirar su candidatura.
Este incidente es emblemático del estilo del embajador no ortodoxo de Israel en las Naciones Unidas. Para Prosor, quien asumió su puesto en junio del 2011, el humor es una herramienta esencial para llevar a cabo la diplomacia – y normalmente los corredores cómicos de la ONU son una plataforma ideal para hacerlo. Él encabezó el Servicio Extranjero israelí desde el 2004 al 2007 pero no habla como un diplomático típico. Como cualquier funcionario público, él tiene sus temas de conversación. Pero en vez de consistir en trivialidades burocráticas, muchos toman la forma de bromas y referencias culturales. "Esto es un gran contraste con lo que uno ve en la diplomacia clásica", admitió él mismo. 
Es un estilo que contrasta con otro destacado embajador israelí en la ONU, Benjamín Netanyahu, quien tuvo su puesto desde 1984 a 1988. Como primer ministro, él se ha burlado del  "teatro del absurdo" de la ONU así también como que ha dado clases a sus delegados con la ayuda de una caricatura que tenía intenciones de diagramar una bomba nuclear. Para él ridiculizar a la ONU es una estrategia de publicidad – con intenciones de ser consumida externamente. Prosor, por su parte, usa el humor como un elemento de diplomacia personal. Su objetivo no es solo jugar con la multitud sino cambiar las mentes dentro – a veces a través de simulaciones, otras con estímulos juguetones. Habiendo cultivado esta habilidad en toda su carrera, mucho antes de llegar a la ONU, él tiene confianza de que puede utilizarla lentamente para cambiar la perspectiva de otros.
Desde la apertura de la Asamblea General de la ONU la semana pasada, el embajador de 54 años está en la arena coordinando encuentros de alto nivel entre importantes funcionarios israelíes y sus contrapartes de otras naciones en temas sobre el programa nuclear iraní y la guerra civil en Siria. Prosor lo describió con su desconcierto usual: "Es la primera vez en el año en la que los jefes de estado pueden encontrarse y hablar en un solo lugar, de espaldas, es como una cita rápida". 
 

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat