La asociación 18 J, entidad que aglutina a familiares y amigos de las victimas en el atentado a la AMIA sucedido en 1994 (foto), repudia las declaraciones formuladas por el Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa, quien humilló la memoria de las víctimas al compararlas con hechos militares sucedidos en Libia.
La pasmosa comparación no hace más que poner en evidencia la insensibilidad de un gobernante que debiera tener más respeto a la sociedad argentina en su conjunto que vivió en julio de 1994 una de las tragedias más dolorosas de su historia.
Comentarios como el enunciado por Correa exigen una disculpa pública ante la sociedad argentina a ser dada -tal como fue solicitada por la DAIA- en el propio sitial sagrado donde nuestras víctimas fueron halladas entre los escombros.
Daniel Komarovsky Sergio Burstein

