Diplomáticos occidentales que integran la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) informaron hoy, jueves, en Viena, que Irán casi habría terminado de instalar centrifugadoras en la planta nuclear subterránea de Fordow, construida dentro de una montaña, lo cual le permitiría incrementar su capacidad de enriquecer uranio apto para fabricar armas atómicas.
Las fuentes especificaron que habían oído hablar de indicios de que Teherán había puesto en marcha las últimas aproximadamente 640 centrifugadoras de uranio de un total previsto de unas 2.800, pero aclararon que aún no habría comenzado a utilizarlas.
Un diplomático agregó que cree que ello se debería a que todavía no se completaron las tuberías y demás preparaciones necesarias para su funcionamiento.
Hasta ahora, ni Irán (en la foto, su presidente, Mahmoud Ahmadinejad, recorre la planta nuclear de Natanz) ni la AIEA se manifestaron al respecto, y esta última recién emitiría su próximo informe sobre el programa nuclear de Teherán a mediados de noviembre.
431

