La DAIA distinguió ayer, lunes, a la Fundación Mundo Sano por “su contribución al mejoramiento de la salud pública” en la Argentina, en un acto desarrollado en el Auditorio de la AMIA y que contó con la presencia del ministro de Salud de la Nación, Juan Luis Manzur.
El evento se inició con un video institucional que ejemplificaba la tarea que realiza la entidad homenajeada, luego del cual hizo uso de la palabra el funcionario nacional.
“Me cuesta hacer un balance objetivo en cuanto al trabajo que viene desarrollando la Fundación Mundo Sano porque fui testigo privilegiado de muchas de las cosas que se mencionan como al pasar”, admitió.
“Uno habla de enfermedades que algunos llaman ‘desatendidas’; otros, ‘olvidadas’ y otros, ‘de la pobreza’; la realidad, debo decirles: ya no son olvidadas ni desatendidas y trabajamos para que dejen de ser de la pobreza, ése es el gran desafío dentro del esquema de la fundación, que es el trabajo de campo e investigación”, aseguró Manzur.
A continuación, el ministro contó que cuando la empresa farmacéutica internacional que tenía la patente del benznidazol -la droga que se utiliza para combatir el mal de Chagas- dejó de producirla, le solicitaron colaboración a la fundación y, a partir de ese momento, científicos de todo el mundo se dedicaron a buscar cómo suplantarla hasta que lograron que todo el proceso de producción se realice en el país, lo cual constituye un hito en la historia sanitaria argentina.
“Esta organización es un orgullo para todos los que componemos el sector de la salud, pero también para todos los argentinos, no sólo por su presencia y el trabajo que desarrolla en el país, sino también porque es una organización con un prestigio reconocido a nivel internacional, hablando de igual a igual con las grandes instituciones y fundaciones del mundo”, prosiguió.
“Estoy acá prácticamente con todo mi gabinete porque consideramos que esto es muy importante y porque muchas veces hay instituciones como ésta que transcurren en el anonimato y eso no es correcto: hay que mostrar a estas instituciones que trabajan y hacen tanto bien, con tanto esfuerzo y dedicación, cambiando la vida de mucha gente; por eso, cuando supimos que hoy la DAIA otorgaba esta distinción quisimos venir y tener este gesto, que habla a las claras de lo que es la Fundación Mundo Sano no sólo para el Ministerio de Salud y el gobierno, sino para toda la Argentina”, finalizó Manzur.
A continuación, el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, sostuvo que a su entidad la “honra y es un extraordinario privilegio poder realizar un acto como éste” porque “muchos de los que hacen” en la Argentina no buscan “el bronce, y es obligación de la DAIA, que hace permanentemente por la comunidad, subrayar a aquellos que hacen por esa vocación de dar, de recordar a aquellos que son olvidados o de atender a los desatendidos”.
“Hay muchas cosas en nuestra sociedad que están guardadas y nadie las atiende, que tienen que ver con lo que constituye una sociedad mejor, más sana, atendiendo a los que menos tienen, a los más vulnerables, a los que están expuestos a amenazas a su salud, y que haya alguien, como la Fundación Mundo Sano, que pueda atender a ese segmento de tanta vulnerabilidad… ¡cómo no vamos a señalarlo y a ayudar a que se difunda!”, destacó, antes de añadir que la distinción “es nada más y nada menos que dar una mención, en este acto simple, pero tan valorado” por la entidad, tendiente a “señalar los pequeños refugios de valor que tiene la sociedad”.
A continuación, Donzis y Manzur le hicieron entrega de una plaqueta a la presidenta de la Fundación Mundo Sano, Silvia Gold.
Ésta agradeció tanto la distinción recibida como la presencia del ministro y los funcionarios que lo acompañaban, y recordó a su padre, Enrique Gold, fundador de la institución.
“Mundo Sano tiene como visión utilizar la investigación científica como herramienta para transformar la realidad y como misión mejorar el acceso a la salud de las poblaciones vulnerables, expuestas a enfermedades evitables; éstos son objetivos difíciles, de largo alcance, y el reconocimiento de los otros nos ayuda a saber que vamos por el buen camino”, explicó.
“Es en el reconocimiento de los otros que nos sentimos tranquilos y halagados, y si es de una institución prestigiosa y admirada, ese reconocimiento nos enorgullece mucho, y éste es el caso: la DAIA trabaja desde siempre por preservar los derechos humanos, luchando contra el antisemitismo y la discriminación, convertida desde su fundación en un interlocutor de la comunidad judía local y un actor político local, cuya lucha abarca toda la sociedad”, agregó la presidenta de Mundo Sano.
Fundada en 1993 en la Ciudad de Buenos Aires, esta fundación investiga y desarrolla planes de acción para reducir el impacto de las enfermedades desatendidas, y a través de sus cinco sedes -Añatuya (Santiago del Estero), Clorinda (Formosa), Iguazú (Misiones), Pampa del Indio (Chaco) y Tartagal (Salta)- y otras localizaciones en los puntos más vulnerables de la Argentina desarrolla más de 40 programas de investigación científica e intervención directa para prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas, leishmaniosis, dengue y geoparasitosis, entre otras, al mismo tiempo que trabaja en iniciativas para mejorar el acceso a tratamientos y desarrollo de medicamentos no disponibles.
Entre el numerosa público que colmó el salón estaban los secretarios del Ministerio de Salud Gabriel Yedlin, Máximo Diosque y Eduardo Bustos Villar; el presidente de la AMIA, Guillermo Borger; el director del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman; el representante para América Latina del Centro Simon Wiesenthal, Sergio Widder; Miriam Turjanski de Gold, viuda del fundador de la Fundación Mundo Sano; y el empresario farmacéutico Hugo Sigman.
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