Familiares de las víctimas del atentado a la AMIA respondieron sobre la decisión de las autoridades comunitarias de excluirlos del acto central realizado hoy miércoles frente a la sede del edificio comunitario con motivo del 18º aniversario del brutal ataque terrorista.
En diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), Luis Czyzewski, quien perdió a su hija Paola en el atentado a la AMIA, instó a detener los enfrentamientos y consensuar posiciones.
“Todos los actores que tenemos que ver con el tema AMIA debemos repensar esta pendiente, hay que pararla, no sé de qué forma ni sé cómo porque hoy me invade la desazón, pero me queda el hecho de que esto no puede seguir así”, afirmó el familiar.
Diferente fue la postura expresada por Sergio Burstein, quien perdió a su esposa Rita Worona en el ataque terrorista de 1994, confirmó que para “el próximo año Memoria Activa y familiares vamos a sentarnos a hablar para recuperar el espacio que no supieron cuidar estos dirigentes”.
Sofía Guterman, madre de Andrea, quien también falleció en el atentado, expresó que se imagina, tal vez utópicamente, que cada 18 de julio los actos de aniversario sean como eran antes”
“Los familiares no pueden estar ausente en estos actos, sin tener la palabra, porque somos los que estamos golpeados, pero también hay que entender que la calle Pasteur no tiene dueños. La calle Pasteur, cada 18 de julio debe ser de todos, porque la desgracia nos tocó a todos en el mismo lugar, a la misma hora y el mismo día”, enfatizó la familiar.
Para Guterman “no puede haber grupos que se crean más dueños que todos” y advirtió que “si eso no se puede contemplar y que no haya diferencias ni verbal, ni de otro estilo, tendrán que intervenir el resto de los familiares para que las cosas vuelvan a ser como antes”.
En este sentido, la mujer recordó que antes “los familiares convocaban muchísima gente y se unían todos, menos Memoria Activa que tenía sus actos aunque a veces se hacía con todos juntos y se unía la voz en un discurso consensuado”.
“Lo que quisiera es que nos planteemos si los familiares quieren volver a ser como era y se unen en un trabajo de lucha o de lo contrario vamos a tener un 18 de julio fragmentado donde cada familiar va hacer el acto donde quiera”, sostuvo.
Guterman indicó que para evitar esto último deben cambiar su posición “aquellos que se sienten dolidos porque se creen los dueños de la calle Pasteur y no permiten que haya un discurso porque no pueden hablar otros familiares”.
“Antes podía haber diferencias de opiniones, pero cuando llegaba el día del acto se consensuaba y quienes eran de opiniones menores tenían que guardarse sus diferencias. Ante todo tiene que estar el respeto entre los familiares y con la institución”, añadió.
En tanto, Sergio Burstein cargó contra la dirigencia comunitaria que impidió que en el acto de hoy no se lea el discurso de los familiares. “Profanaron la memoria de las víctimas. Es vergonzoso que hayan utilizado la muerte de 85 personas para hacer la publicidad de la AMIA, fue marketing puro”, protestó el familiar.
Para Burstein fue “una vergüenza” lo ocurrido hoy frente a la AMIA que “no se puede repetir”.
Luis Czyzewski cuestionó el acto de hoy al afirmar que estuvo “vacío” de contenido. “Creo que fue un acto donde el formalismo le ganó a lo que debió ser. Lamentablemente lo único rescatable del acto fue las participación de los 18 chicos”, agregó.
Asimismo, el familiar consideró que el discurso del presidente de la AMIA, Guillermo Borger, “no estuvo a la altura de las expectativas”.
“Fue un discurso, para mi gusto, vacío de contenido, un discurso descriptivo de las actividades de la AMIA como si fuera el acto de hoy para saber que la AMIA tiene una oficina de empelo que funciona muy bien. Se equivocó en el enfoque del discurso”, consideró.
Czyzewski también criticó al presidente de la AMIA por no haber mencionado con nombre y apellido al ministro del Interior que fue cuestionado por su intervención en la causa AMIA.
“Hubo dos elementos que me chocaron muchísimo en el discurso cuando se habló de un ministro del Interior y no se dio el nombre y el apellido. Cuando alguien está en un palco y habla de otra persona lo mínimo que debe hacerlo es nombrarlo”, afirmó.
La referencia tendría que ver con el cuestionamiento al ex ministro Carlos Corach, quien fue cuestionado por su intervención en el caso durante la gestión de Carlos Menem.
También cuestionó porque en otro tramo, Borger afirmó que el fiscal Alberto Nisman “está avanzado en pruebas concretas”, pero en otro tramo consideró que “ninguna instancia de la investigación aportó ni un solo dato, ni un solo imputado nuevo, ni una sola pista nueva. Absolutamente fue contradictorio”.
“Es un acto que pasará al olvido realmente. Salí mal del acto, con mucho dolor, porque es un acto donde no se permitió hablar a una familiar porque se manejo absolutamente mal como debería ser la relación con los familiares”, concluyó Czyzewski.
En el acto de hoy, las velas fueron encendidas por Noemí Terranova, que perdió a su esposo en el atentado, y una amiga de Romina Boland.

