Una vuelta del ex primer ministro de Israel, Ehud Olmert, podría tener un gran impacto en el mapa político, según una encuesta de Investigaciones Smith encargada por el medio israelí The Jerusalem Post luego de la absolución del funcionario en casos de corrupción contra su persona el martes. Pero el ex líder de Kadima negó vehementemente ayer que esté buscando volver a la política.
Si Olmert formase un nuevo partido centrista que incluyera a Kadima y al líder del Partido Yesh Atid, Yair Lapid, podría ganar 30 bancas, en comparación con las 27 que obtendría Likud, el partido del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, según la encuesta. Un nuevo partido tomaría nuevos mandatos de Likud y el Partido Laborista y tendría mucho potencial para formar el próximo gobierno.
La encuesta encontró que si Olmert vuelve al timón de Kadima, el partido podría ganar 17 asientos, en comparación con solo ocho bajo su presidente actual, Shaul Mofaz. Kadima con Olmert podría quitarle tres mandatos al Partido Laborista, uno a Yisrael Beiteinu y cinco al nuevo Yesh Atid.
Pero cuando se le preguntó quién está más apto para ser primer ministro, Netanyahu ganó con un amplio margen. Un 33% lo nombro a él, un 15% al líder de la oposición Shelly Yechimovich, un 12% Olmert, un 10% el ministro de relaciones exteriores, Avigdor Lieberman, y solo un 3% Shaul Mofaz. Un 27% dijo que no elegiría a ninguno de los candidatos nombrados o que prefería no comentar.
Netanyahu tuvo un puntaje especialmente bueno entre los participantes menores de 30 años, mientras que a Olmert le fue mejor entre las personas de 50 años. Entre aquellos que votaron a Kadima en el 2009, un 30% prefiere a Olmert, un 22% a Yechimovich, un 19% a Netanyahu y solo un 1% a Mofaz o Lieberman.
La encuesta de 500 participantes representa una muestra estadística de la población adulta y fue conducida por teléfono el miércoles. Tiene un margen de error del 4,5%.
Olmert negó fuertemente un informe del medio israelí Haaretz que dice que en vísperas de su absolución de la mayor parte de los cargos de corrupción, él dijo que estaba pensando en buscar nuevamente su viejo trabajo y que Lapid se le uniría. Le dijo a los periodistas del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de la Universidad de Tel Aviv ayer: “Disfruto aprender sobre mis planes de los periódicos”. También agregó que el informe era falso.
580

